En muchas ocasiones hemos escuchado consejos para alcanzar la felicidad, sin embargo, infinidad de expertos coinciden en que ser feliz depende de cada uno. Sin embargo, desde la universidad de Harvard quisieron conocer qué es lo que debe hacer un ser humano para que la segunda parte de la vida sea mejor que la primera.
En el 2008 David Blanchflower y Andrew Oswald, profesores de la Universidad de Darmouth y de Warwick explicaron que existía un fenómeno muy poderoso que indica que las personas se deslizan por una felicidad en forma de U gigante, en donde se alcanza un mínimo a finales de los 40 y luego sube nuevamente hasta más allá de los 70.
No obstante, lo que parece un hecho inevitable necesitamos un plan de hábitos, actitudes y pensamientos. En la actitud se centra Arthur Brooks, profesor de la Harvard Business School y experto en felicidad. Conocé los detalles.
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Las claves para ser feliz, según Harvard
Cuál es la clave para que la segunda parte de tu vida sea mejor que la primera según Harvard
Arthur Brooks explica cuál puede ser una clave para abordar la vida -y sobre todo la segunda mitad- con una actitud positiva que favorezca nuestra felicidad. En su libro From Strength to Strength: Finding Success, Happiness, and Deep Purpose in the Second Half of Life (2022), nos invita a fijarnos en la filosofía oriental y en la vida de Ludwig van Beethoven.
Este libro es considerado por The New York Times un bestseller "la hoja de ruta para encontrar propósito, significado y éxito a medida que envejecemos".
Además, Brooks explica las diferencias del pensamiento oriental y occidental. Para el primero, el arte es un proceso donde lo mejor está oculto y debe ser descubierto, como la piedra preciosa en la roca. Una metáfora que se puede aplicar a la felicidad de la vida. Mientras que, para el segundo pasamos la primera mitad de la vida acumulando éxitos y experiencia hasta que no queda espacio y, así, llegamos a la segunda mitad.
Por otra parte, en Oriente la vida es un proceso en el que hay que ir quitando capas y, sólo en la segunda mitad de la vida, llegamos a lo lo que realmente somos. Esas capas son lo que los demás piensan de nosotros: el ego, nuestra educación, los mandatos familiares, etc.
Con respecto al compositor alemán, Brooks sostiene: "Durante mucho tiempo, Beethoven se enfureció contra su decadencia, insistiendo en actuar, con resultados cada vez peores. Para poder oír su propia forma de tocar, golpeaba los pianos con tanta fuerza que a menudo los dejaba destrozados".
Y añade: "La sordera liberó a Beethoven como compositor porque ya no tenía la banda sonora de la sociedad en sus oídos. Quizás ahí radique una lección para cada uno de nosotros. Lo sé, lo sé: tú no eres Beethoven. Pero al leer las líneas anteriores, tal vez puedas relacionarte con la pérdida del gran compositor de alguna manera. ¿Has perdido algo que definía tu identidad? Tal vez tenga que ver con tu apariencia. O su prestigio social. O tu relevancia profesional. ¿Cómo podría esta pérdida liberarte? Es posible que finalmente te definas a ti mismo de nuevas maneras, libre de los límites que te pones en función de las expectativas de los demás".