Tras la eliminación de Boca Juniors del Torneo Apertura al perder ante Huracán, Liana Vanesa Paredes defendió a su hermano Leandro de las críticas en su contra al replicar la opinión de un hincha que apuntó contra el DT Claudio Úbeda y el presidente del club, Juan Román Riquelme. "Así clarito", concluyó la hermana del jugador.
"Sin Paredes no había veranito, no había Libertadores, no había clásicos ganados, no había Arandas y Delgados en Primera.... No puede hacer todo Paredes macho. Gracias Leandro. Tenés que jugar al fútbol, ser DT, ser presidente... Gracias Paredes por meterte en este quilombo", escribió en X el usuario que replicó Liana.
Este sábado Boca cayó 3 a 2 ante Huracán en el alargue del partido y Paredes jugó los 120 minutos. Durante el enfrentamiento, el futbolista recibió una tarjeta amarilla a los 84 minutos y tuvo rispideces con rivales y con su propio compañero Milton Giménez, a quien insultó en pleno campo de juego.
Sin embargo, las críticas contra Paredes no son solo por su desempeño en el último partido, sino que desde que volvió al club ya acumula tres eliminaciones importantes. Además del Torneo Apertura 2026, la caída ante Racing en la semifinal del Clausura anterior y la derrota frente a Atlético Tucumán en la Copa Argentina. Por eso, Liana Vanesa apunta contra Úbeda y Riquelme.
Asimismo, al mencionar a "Aranda" el tuit destaca el impacto del jugador en el desarrollo de juveniles ya que es un futbolista que el propio capitán elogió públicamente tras el empate 1 a 1 ante Gimnasia de Mendoza: "Cuando hay gente que se encuentra entre líneas, que quiere la pelota ahí, es una ventaja muy grande, creo que el chico lo hizo muy bien", había declarado el mediocampista. Desde ese partido, Tomás Aranda pasó a ser titular.
Cómo fue la derrota de Boca Juniors ante Huracán
Boca perdió 3-2 con Huracán, en La Bombonera, y quedó eliminado en los octavos de final del Torneo Apertura. En un encuentro histórico, que tuvo dos penales y dos expulsados en el alargue, y con el arquero Hernán Galíndez como figura excluyente, el Globo dio el golpe de visitante con nueve jugadores y dejó afuera a uno de los candidatos a llevarse el título, con goles de Leonardo Gil y un doblete de Oscar Romero desde los doce pasos; habían marcado para el local Milton Giménez y Ángel Romero. Tras el golpe inolvidable, ahora espera en cuartos de final por el ganador del cruce entre Lanús y Argentinos Juniors.
En el suplementario pasó absolutamente de todo. Fue un partido aparte, uno de esos encuentros caóticos que quedarán en el recuerdo durante años. Y Boca, que ya había dado señales de debilidad en las grandes citas, volvió a derrumbarse en el momento decisivo. En apenas diez minutos cometió dos penales insólitos y Huracán no dejó pasar la oportunidad: el recién ingresado Oscar Romero convirtió dos veces consecutivas y silenció La Bombonera.
El gran apuntado de la noche fue Lautaro Di Lollo. Primero derribó a Bisanz dentro del área apenas comenzado el alargue y, minutos después, protagonizó una acción todavía más increíble: metió el brazo de manera inexplicable y el árbitro Pablo Echavarría sancionó otro penal sin dudar.
Para no ser menos, Huracán entró en el juego físico que propone siempre el local y se le salió la cadena. Dos expulsados en la misma jugada: Erik Ramírez, por un pisotón infantil a Aranda, y el capitán Fabio Pereyra, por doble amarilla, por protestar. Empezaba otro partido en el alargue. El partido cambiaba por completo y parecía abrirse la gran oportunidad para Boca.
Sin embargo, ese momento nunca llegó. Con dos hombres de más y casi 20 minutos por delante, el Xeneize fue pura impotencia. Apenas pudo descontar mediante un cabezazo de Ángel Romero, insuficiente para evitar una eliminación (la cuarta al hilo en La Bombonera -Alianza Lima, Independiente, Racing y Huracán) que terminó siendo cinematográfica: épica para Huracán y terrorífica para Boca, que profundizó su crisis y ya acumula más de tres años sin levantar un título.
Tras la dura eliminación, Boca Juniors deberá cambiar rápidamente el chip y poner toda su atención en la Copa Libertadores, donde se jugará gran parte de su futuro en busca de la clasificación a los octavos de final. El Xeneize recibirá el martes 19 a Cruzeiro y luego será local el jueves 28 frente a Universidad Católica, ambos encuentros desde las 21:30. Por el lado de Huracán, el próximo desafío serán los cuartos de final del Torneo Apertura: jugará el martes, en horario todavía a definir, ante el vencedor del cruce entre Argentinos Juniors y Lanús.