Cómo es el truco de un famoso ingrediente que podés agregar al asado y no todos lo hacen

Esta técnica no solo mejora el aspecto sino el sabor de la parrilla ideal.

  • Algunos parrilleros emplean para darle un toque diferente a la carne: arrojar hojas de laurel directamente sobre las brasas.
  • Esta técnica, que combina lo culinario con lo ritual, tiene dos propósitos principales que buscan mejorar tanto el sabor como la experiencia del asado.
  • La clave de esta técnica está en la moderación. Los expertos recomiendan usar pocas hojas y distribuirlas de manera que el humo no sea invasivo y termine por opacar el sabor de la carne en lugar de realizarlo.
  • Llevando esta tradición al ritual del asado, algunas personas arrojan las hojas a las brasas como un gesto para atraer la abundancia y alejar las malas energías del encuentro.

Más allá de la sal, la pimienta y el chimichurri, existe una práctica que algunos parrilleros emplean para darle un toque diferente a la carne: arrojar hojas de laurel directamente sobre las brasas.

Esta técnica, que combina lo culinario con lo ritual, tiene dos propósitos principales que buscan mejorar tanto el sabor como la experiencia del asado.

El primer motivo, y el más práctico, es el gastronómico. Al entrar en contacto con el calor de las brasas, las hojas de laurel liberan sus aceites esenciales. Este proceso genera un humo aromático que impregna sutilmente la carne durante la cocción, aportando un matiz ahumado y herbal que complementa el sabor natural de los cortes.

Como es el truco con el laurel para que el asado te salga perfecto

La clave de esta técnica está en la moderación. Los expertos recomiendan usar pocas hojas y distribuirlas de manera que el humo no sea invasivo y termine por opacar el sabor de la carne en lugar de realizarlo. No se trata de crear una nube densa, sino de generar una corriente de aroma que envuelve la parrilla.

Además del laurel, algunos asadores experimentan con otras maderas o hierbas aromáticas, como ramitas de romero o tomillo, para variar los perfiles de sabor del ahumado.

El segundo propósito detrás de esta práctica tiene raíces más simbólicas y esotéricas. Históricamente, el laurel ha sido considerado un símbolo de protección, purificación y buena fortuna. En la antigua Grecia y Roma, se utilizaba para coronar a los victoriosos.

mano con laureles

Llevando esta tradición al ritual del asado, algunas personas arrojan las hojas a las brasas como un gesto para atraer la abundancia y alejar las malas energías del encuentro. Para quienes siguen esta costumbre, el acto de añadir laurel al fuego no es solo para dar sabor, sino para cargar de un significado especial el momento de compartir la comida.

Si bien no existe una evidencia científica que respalde estos efectos energéticos, para muchos parrilleros este gesto es una forma de conectar con una tradición más ancestral de la cocina al fuego, donde cada elemento añadido a las brasas tiene una intención.

Ya sea por su aporte en el sabor o por su carga simbólica, la próxima vez que encienda el fuego para un asado, añadir un par de hojas de laurel a las brasas puede ser un detalle que enriquezca la experiencia.

asado salmuera