Los pueblos de Uruguay que se convierten en tendencia de Turismo
REVISTA LAGUNAS
En Uruguay existen varios lugares que hoy son considerados como puntos de Turismo imperdibles. Uno de ellos contiene sitios históricos y playas preciosas.
Entre los puntos imperdibles figuran la Calle de los Suspiros, la Basílica, el Bastión de San Miguel y el faro, desde donde se obtiene una de las mejores vistas panorámicas del Río de la Plata.
Museos, antiguas murallas, el Portón del Campo y sectores con miradores completan un circuito ideal para conocer la historia y disfrutar del atardecer frente al río.
La experiencia se complementa con playas cercanas y propuestas gastronómicas y enológicas, incluyendo restaurantes históricos, degustaciones de vino tannat y recorridos por bodegas de la región.
Colonia del Sacramento vuelve a posicionarse entre los destinos más elegidos por argentinos que buscan una escapada cercana, con encanto histórico y propuestas gastronómicas para disfrutar durante todo el año. Ubicada frente al Río de la Plata y a pocas horas de Buenos Aires, esta ciudad de Uruguay combina tranquilidad, cultura y paisajes que invitan a recorrerla sin apuro.
Con sus tradicionales calles empedradas, construcciones coloniales y una atmósfera que parece detenida en el tiempo, el lugar ofrece una experiencia distinta a la de los balnearios más concurridos. A eso se suman propuestas enológicas y recorridos que atraen tanto a viajeros que cruzan por el día como a quienes deciden quedarse un fin de semana completo.
Así es el pueblo uruguayo que todos visitan desde argentina y es una escapada ideal
Colonia del Sacramento
Worldpackers
En el puerto de Colonia del Sacramento hay distintas alternativas para moverse y conocer la ciudad con comodidad: se pueden alquilar vehículos eléctricos o a combustible, carritos de golf y bicicletas para recorrer tanto el casco histórico como otros atractivos cercanos, entre ellos las playas sobre el Río de la Plata y la antigua plaza de toros, completamente restaurada y reconvertida desde 2021 en un espacio para conciertos y espectáculos. Este sitio puede visitarse mediante recorridos guiados entre miércoles y domingo. De todos modos, muchos viajeros eligen caminar sin rumbo fijo por la ciudad, ya que es un destino pequeño, tranquilo y seguro para recorrer a pie.
El principal atractivo es el Barrio Histórico, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1995. Sus calles de piedra y su arquitectura reflejan la influencia portuguesa y española, mientras que su oferta gastronómica permite disfrutar desde parrillas y pastas hasta platos internacionales, junto con pequeñas tiendas donde conseguir recuerdos del viaje.
En esta zona también se encuentran puntos emblemáticos como la famosa Calle de los Suspiros, la Basílica del Santísimo Sacramento, el Bastión de San Miguel y el faro, levantado sobre restos del convento de San Francisco y en funcionamiento desde 1857. Desde lo alto del faro se obtiene una de las vistas más completas del centro histórico y del río, aunque el ingreso está permitido solo de jueves a domingo y no pueden subir menores de 12 años.
La ciudad suma además museos como el del Azulejo y el Portugués, donde se conservan piezas y construcciones originales que permiten conocer la historia colonial del lugar. Otro paseo muy visitado es el Portón del Campo, antigua entrada fortificada levantada en el siglo XVIII para proteger la ciudad, junto a sectores con bancos y miradores ideales para contemplar el atardecer sobre el río.
A pocos minutos del casco histórico también se encuentran varias playas de aguas calmas, entre ellas la playa Rowing, de arena fina y ambiente tranquilo. La experiencia turística se completa con propuestas gastronómicas y enológicas, como restaurantes instalados en antiguas casonas y vinotecas que ofrecen degustaciones de la cepa tannat y recorridos por bodegas cercanas, una actividad cada vez más elegida por visitantes que buscan combinar historia y sabores locales.