Guardar el asado que sobró parece un gesto inocente, pero puede convertirse en un riesgo
Las bacterias se multiplican cuando la comida queda en la llamada zona de peligro
La carne cocida debe conservarse por debajo de los 5 °C
La forma correcta es pasar el asado a un recipiente limpio y hermético
El asado debe ir a la heladera lo antes posible
Guardar el asado que sobró parece un gesto inocente, pero puede convertirse en un riesgo para la salud si no se hace de manera correcta. Según especialistas en alimentos, hay un error muy común en los hogares argentinos: este es el lugar donde no debés guardarlo.
El ingeniero en alimentos Tomás Gill, creador del proyecto Curiosidad Alimentaria y referente en redes sociales, explica por qué esta costumbre debería evitarse y cuál es la forma adecuada de conservar las sobras del asado.
El éxito de Curiosidad Alimentaria se explica por una necesidad creciente: aprender a manipular y conservar mejor los alimentos. Según Gill, existe un déficit de educación alimentaria que va desde entender el origen de los productos hasta saber cómo almacenarlos correctamente para cuidar la salud y evitar desperdicios.
carne
En qué lugar no debés guardar el asado que te sobra según expertos
El horno no es un espacio diseñado para conservar alimentos una vez finalizada la cocción. Aunque esté apagado y cerrado, no garantiza una temperatura segura ni condiciones higiénicas estables.
Según Gill, los alimentos deben mantenerse:
Por debajo de los 5 °C para conservarse
Por encima de los 60 °C para cocinarse
El rango intermedio es conocido como “zona de peligro”, ya que allí las bacterias pueden multiplicarse rápidamente. Dejar el asado en el horno durante horas lo expone a ese riesgo, sobre todo si el electrodoméstico no estaba completamente limpio o si la cocción no fue pareja.
Cómo conservar correctamente el asado que sobra
La forma más segura de guardar la carne cocida es simple y accesible:
Colocar el asado en un recipiente limpio y hermético
Guardarlo en la heladera lo antes posible
Evitar dejarlo a temperatura ambiente por tiempos prolongados
Este método reduce significativamente el riesgo de contaminación y permite conservar mejor el sabor y la textura del alimento.