Este es uno de los sitios pasados por alto en las agendas de Turismo que vale la pena conocer
Aunque administrativamente pertenece a Agronomía, el Rawson es reconocido como un barrio con nombre propio. Surgió en los años 20 como un modelo de vivienda social de calidad, con énfasis en la ventilación y el sol.
Sus calles curvas y pasajes internos rompen con la estructura cuadriculada tradicional de Buenos Aires. La ausencia de tránsito intenso y grandes comercios refuerza su carácter silencioso y residencial.
El barrio es el escenario espiritual de cuentos fundamentales de Julio Cortázar, como "Casa tomada".
Así, Rawson sigue siendo un ejemplo de urbanismo que prioriza la calidad de vida y la identidad comunitaria.
En medio del bullicio porteño, existe un sitio de Turismo que parece detenido en el tiempo y que guarda una conexión mística con la literatura argentina: el Barrio Rawson. Ubicado en el límite de Agronomía, este pequeño sector de la Ciudad de Buenos Aires es célebre por su arquitectura de estilo inglés y sus calles curvas que rompen con la tradicional cuadrícula de la capital.
Sin embargo, su mayor distinción proviene de la pluma de Julio Cortázar, quien vivió en uno de sus departamentos durante los años 30 y 40, inmortalizando el espíritu del lugar en un célebre cuento. Además de su legado literario, el Barrio Rawson es valorado por su diseño urbanístico innovador para la época de su construcción.
Como es el barrio de Buenos Aires que se hizo famoso por el cuento de Cortazar
Barrio Rawson
El Barrio Rawson es uno de esos tesoros ocultos de Buenos Aires que, aunque no figura como un barrio oficial en los mapas técnicos, posee una identidad propia grabada en la memoria urbana de Agronomía.
Nacido en la década de 1920 como un proyecto de viviendas accesibles y bien ventiladas, este conjunto rompe con el clásico damero porteño mediante un trazado de calles curvas, diagonales y pasajes internos. Su diseño original, que priorizaba los espacios verdes y la vida comunitaria, ha logrado mantenerse casi intacto gracias a que muchas propiedades han permanecido en manos de las mismas familias durante generaciones, preservando una atmósfera de escala humana y tranquilidad absoluta.
La mística del Rawson se consolidó definitivamente a través de su vínculo con la literatura de Julio Cortázar. El escritor no solo habitó sus calles, sino que trasladó ese clima de intimidad y extrañeza a su obra, destacándose su influencia en relatos emblemáticos como "Casa tomada". Al no poseer grandes comercios ni polos gastronómicos ruidosos, el barrio conserva un perfil residencial marcado donde el tiempo parece haberse suspendido.
Caminar por sus plazas secas hoy es descubrir un rincón de la ciudad que defiende su esencia original frente al crecimiento acelerado de las avenidas que lo rodean.