-
Ubicado a 66 kilómetros de Capital Federal.
Ideal para pasar el fin de semana desconectado del ruido de la ciudad.
Gastronomía rural. Buena parte de los productos utilizados son producidos en el propio lugar, como frutas y verduras.
Plan bien familiar, con propuestas para todas las edades.
Cañuelas es una ciudad ubicada a unos 50 minutos en auto de CABA. Se convirtió en un destino muy solicitado para quienes buscan tomarse un descanso de la rutina diaria y conectarse con la naturaleza. Es una opción ideal para las escapadas de fin de semana y feriados. No hace falta realizar largos traslados para llegar y se puede ir y volver en el día sin problema.
Uno de los puntos más atractivos para visitar es la estancia Puesto Viejo, un predio de 220 hectáreas que ofrece experiencias vinculadas al turismo rural y el contacto directo con el entorno natural. Además de una oferta gastronómica regional, con materias primas producidas ahí mismo, que mejoran notablemente la experiencia para quienes quieren disfrutar del buen comer.
La atracción estrella de la estancia es el laberinto de pinos. Una estructura natural que plantea un recorrido entre árboles de gran altura donde quienes entran deben orientarse para encontrar la salida en el menor tiempo posible. Es una actividad recreativa diferente, que desafía a la mente dentro del espacio natural, ofreciendo al visitante una cuota importante de espacio verde y aire totalmente puro. Es apta para todas las edades y puede resultar muy entretenida para los más pequeños.
Así es la escapada con un laberinto natural y noches estrelladas perfectas para disfrutar
Cañuelas es un destino ideal para quienes viven en el AMBA porque ofrece algo que no se consigue fácilmente en los grandes centros urbanos: tranquilidad, naturaleza en abundancia y desconexión mental.
La estancia Puesto Viejo es la joya del lugar, más de 220 hectáreas que ofrecen gran cantidad de cosas para hacer. La más llamativa es el laberinto de pinos, una experiencia recreativa para todo público. También son alternativa los paseos en bicicleta o las actividades ecuestres. Además cuenta con espacio para pasar la noche, como por ejemplo un hotel boutique con estética antigua o los glampings, unas estructuras en forma de domo que combinan la experiencia de acampar al aire libre con las comodidades y el lujo de un hotel.