Se dieron a conocer los nuevos valores del Monotributo, publicados por ARCA
Desde marzo de 2026, la cuota del monotributo aumentó un 14,29%. El ajuste es automático y se basa en la inflación que tuvimos en la segunda mitad de 2025.
Se busca que las escalas "acompañen" la suba de precios para que no quedes fuera del sistema sin querer.
También está confirmado que en agosto de 2026 toca la recategorización obligatoria, y en septiembre se viene otra actualización de escalas.
Si te pasás de los nuevos topes máximos, podrías quedar excluido y pasar directamente al Régimen General (Autónomos).
El calendario fiscal de marzo de 2026 ha traído consigo una modificación sustancial en las obligaciones de los contribuyentes adheridos al Monotributo. La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) puso en marcha una actualización en los valores de las cuotas que ha generado incertidumbre entre trabajadores independientes y comercios.
Este ajuste, que impacta directamente en la estructura de costos mensuales de millones de argentinos, no es discrecional, sino que responde a una serie de parámetros técnicos y normativos que definen la viabilidad del sistema frente al contexto económico actual.
Por qué razón el monotributo de ARCA tuvo aumento en marzo 2026
- ARCA - Monotributo
ARCA ha oficializado un incremento del 14,29% en las cuotas del Monotributo a partir de marzo de 2026. Esta medida no es azarosa, sino que responde a la aplicación del sistema de actualización automática que toma como referencia la inflación registrada durante el segundo semestre del año anterior.
De esta manera, el organismo busca que los valores del régimen simplificado no queden desfasados frente al avance de los precios, ajustando tanto el costo mensual que abona el contribuyente como los techos permitidos de facturación para cada categoría.
Cuándo será el próximo aumento de ARCA para el monotributo
El ajuste de marzo es solo el primer capítulo de un año que exigirá una vigilancia constante del facturador. El calendario fiscal ya marca en el horizonte dos hitos determinantes: la recategorización obligatoria de agosto y una nueva actualización de escalas proyectada para septiembre.
Durante estos procesos, los trabajadores independientes deberán contrastar sus ingresos de los últimos 12 meses con los nuevos parámetros. Un error en el cálculo o un excedente en la facturación no solo podría derivar en un salto de categoría con su consecuente suba de cuota, sino que también abre la puerta al traspaso al Régimen General, una transición mucho más compleja y costosa.