El ministro de Economía, Luis Caputo, mantuvo este miércoles un encuentro clave con Susana Cordeiro Guerra, vicepresidenta del Banco Mundial, y su equipo en el Palacio de Hacienda. La reunión se produjo tras la aprobación por parte del organismo de una garantía por u$s2.000 millones destinada al refinanciamiento de deuda argentina.
El gobierno de Javier Milei busca regresar a los mercados internacionales y, en ese contexto, a los directivos del Banco Mundial para discutir los próximos pasos para implementar la garantía y avanzar en las negociaciones con bancos internacionales. El objetivo es cerrar los préstamos antes de fines de 2026, lo que permitirá aliviar la carga financiera del país.
También participaron del encuentro el viceministro, José Luis Daza, y el secretario de Finanzas, Federico Furiase. Uno de los puntos más destacados es que "la tasa de interés de este financiamiento será sustancialmente más baja que la actual del mercado, lo que representa un ahorro significativo para la economía argentina", según destacó el ministro en su cuenta de X.
Caputo agradeció especialmente al presidente del Banco Mundial, Ajay Banga, a Susana Cordeiro Guerra y al director gerente de MIGA, Tsutomu Yamamoto, por el apoyo brindado y el respaldo a las reformas económicas puestas en marcha. A su vez, el organismo internacional destacó la relevancia de las medidas adoptadas por el Gobierno y confirmó que el próximo paso será negociar con bancos privados un préstamo que se espera concretar antes de 2026, con el objetivo de facilitar el regreso del país a los mercados internacionales.
Este apoyo se dio en un contexto de baja del riesgo país y de presión del mercado para que el ministro Caputo retome la emisión de deuda externa. Entre los objetivos del programa figuran la creación de empleo, la atracción de inversiones en infraestructura y la inclusión financiera de pequeñas empresas.
El respaldo financiero resulta clave frente a los compromisos en moneda extranjera, por lo que la atención ahora se centra en el vencimiento de junio, que marcará un hito en el cronograma de pagos y en la estrategia de refinanciamiento que busca estabilizar las cuentas públicas.
En conjunto, la estrategia del Ministerio de Economía y el Banco Mundial busca fortalecer la estabilidad macroeconómica, mejorar la confianza de los inversores y reducir la exposición de Argentina a las restricciones del financiamiento externo, para poder integrarse en los mercados globales.