El Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC) informó este jueves una nueva caída de la actividad en julio (1,4% interanual y 2,9% mensual), datos que complica los planes del Gobierno y encendieron las alarmas entre los economistas, quienes ya hablan de una "recesión técnica" y piden un cambio de modelo.
Según se desprende del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE), las mermas más marcadas se dieron en el comercio mayorista y minorista (-5,1%) y en la industria manufacturera (-4,6%), que fueron los rubros con mayor incidencia negativa sobre el nivel general de actividad.
El economista Jefe en Fundación Libertad y Progreso (LyP), Diego Piccardo, señaló a C5N que la caída es vista como "una contracción de magnitud extraordinaria y mayor a la esperada, en línea con el débil desempeño de la industria y la construcción. Para dimensionarla, si ese ritmo se repitiera durante doce meses, la economía se reduciría un 29,8%, casi un tercio. No se trata de una proyección, sino de una referencia para ilustrar la intensidad de la caída".
En este marco, y dada la magnitud de la caída, analizó, "será difícil que el tercer trimestre cierre con un crecimiento respecto del segundo: se necesitaría una recuperación muy fuerte en agosto y septiembre. Es un escenario posible, pero poco probable.
"De confirmarse una nueva caída del PBI en el tercer trimestre, la economía entraría en lo que habitualmente se denomina recesión técnica: dos trimestres consecutivos de contracción respecto del trimestre anterior, en términos desestacionalizados”, sentenció Piccardo.
Preocupa la nueva caída de la actividad industrial.
Los Andes
Por su parte, Santiago Casas, economista jefe de EcoAnalytics sostuvo que "la economía arrancó muy mal el segundo semestre y la actividad volvió a niveles de marzo de 2025". Además, planteó: "La señal más preocupante es que los sectores ligados al mercado interno siguen sin reaccionar: comercio, industria y construcción cayeron 5,1%, 4,6% y 3,3% interanual, respectivamente".
Al momento analizar la situación de los próximos meses de la economía argentina, el especialista entiende que "si el fuerte impulso de la cosecha, la minería y el petróleo no logró traccionar al mercado doméstico en el primer semestre, difícilmente lo haga en el tercer trimestre".
"El Gobierno no logró generar un clima de confianza que impulse la recuperación del consumo y la inversión. Pesaron más el riesgo político, la ruptura en el canal del crédito, una política cambiaria y monetaria difícil de leer, y un ajuste de precios relativos que redujo el poder adquisitivo de las familias", agregó Piccardo.
En este marco, concluyó: "Generar un cambio de expectativas exigiría a esta altura un cambio de política económica, algo muy riesgoso a pocos meses del inicio del año electoral. Sin ese giro, es difícil que la economía encuentre un motor para volver a crecer. El escenario más probable es una actividad que se arrastra, con un mercado interno que no despega y un costo político que empieza a pesar”.
Luis Caputo había anticipado los 18 meses "más prósperos" de las últimas décadas
Durante su exposición del pasado 14 de abril en el AmCham Summit, el ministro de Economía, Luis Caputo, había asegurado que desde ese mes comenzarían "los próximos 18 a 20 meses" más prósperos para el país en las últimas décadas.
Sin embargo, a mediados de mayo, Caputo modificó el momento señalado para el inicio de esa etapa y sostuvo que el denominado "círculo virtuoso" comenzaría en junio. En sus declaraciones, vinculó esa expectativa con una desaceleración de la inflación y una mejora de sectores como la industria y la construcción.
Este desempeño indicado por los últimos datos del EMAE contrasta con las expectativas oficiales ya que los datos de julio muestran que, al menos en el corto plazo, esas ramas todavía enfrentan retrocesos que condicionan la recuperación general.