El secretario de Finanzas, Eduardo Setti, afirmó que el canje voluntario de deuda en pesos que entró en vigencia este jueves "es prioridad máxima de esta gestión" y aseguró que sus resultados "contribuirán a garantizar mayor confianza, previsibilidad y estabilidad" y a "preservar la sostenibilidad de la deuda".
"Hoy es un día muy importante. Luego del arduo trabajo realizado entre el equipo económico encabezado por el Ministro Sergio Massa y los distintos actores del mercado y sistema financiero, a quienes agradecemos su participación y apoyo, estamos iniciando la operación de conversión de los instrumentos de deuda del Tesoro que permitirán despejar del horizonte cortoplacista mas de 3.5 billones de pesos", publicó el funcionario en su cuenta de Twitter.
"Con este proceso de reordenamiento y extensión de la curva soberana en pesos, lograremos preservar la sostenibilidad de la deuda. Esta operación de gran relevancia es prioridad máxima de esta gestión, cuyos resultados contribuirán a garantizar mayor confianza, previsibilidad y estabilidad", agregó.
El canje voluntario de deuda en pesos
El Gobierno puso en marcha este jueves el canje voluntario de deuda en pesos con vencimiento en el segundo trimestre de 2023 por dos canastas de bonos, una que incluye exclusivamente títulos ajustados por inflación (CER) y otra con una combinación del 70% ajustados por CER y 30% de bonos duales -que ajustan por inflación o tipo de cambio-, con vencimientos en 2024 y 2025.
En el mercado existe una fuerte expectativa de que el canje de títulos, que están mayormente en poder de entidades públicas, bancos, y aseguradoras, logre un importante nivel de adhesión.
Economistas y especialistas financieros consideraron que la operación contaría con un piso de adhesión de entre 60% y 80% sobre el total de los vencimientos involucrados, estimados en 7,3 billones de pesos.