El exministro de Economía Domingo Cavallo realizó un extenso análisis de la actualidad económica del país y brindó su pronóstico para el dólar, la inflación y las tasas de referencia para este 2026. Además, lanzó una advertencia al Gobierno, tras un año que requiere "una agenda más amplia y respetar una secuencia precisa de cambios estructurales": "No dormirse en los laureles", expresó.
En su blog personal, el exfuncionario planteó que hay factores que permiten sostener que el 2026 será un año de crecimiento económico para el país, destacó los avances en materia fiscal, así como los incentivos a las grandes inversiones: “El inicio de un crecimiento vigoroso y sostenible de la economía argentina en el año 2026 es posible”. pero aclaró que ese escenario depende de decisiones que todavía deben adoptarse.
Cavallo aseguró que la “apertura de la economía y las modificaciones para eliminar el sesgo anti exportador de la estructura de precios relativos” deben posponerse hasta que la modificación del régimen monetario, cambiario y financiero para asegurar un tipo de cambio en un nivel de equilibrio sin restricciones al movimiento de capitales (salvo las necesarias para desalentar el carry trade).
domingo cavallo
Cavallo proyectó un crecimiento de la Economía para 2026.
Además, añadió que debe completarse la reactivación en los sectores que dependen del mercado interno y que las mejoras para que sean sostenibles en el tiempo, requiere de la sanción, en lo posible por ley, “de un nuevo régimen monetario y cambiario como el que funciona muy bien en Perú”, de la modernización laboral.
Por otra parte, destacó la aprobación del Presupuesto 2026 por parte del Congreso, que según el permite avanzar en “el gran logro de los dos años precedentes: el fuerte ajuste del gasto público y la eliminación del déficit fiscal”. A esto le sumó la vigencia de un régimen de incentivos fiscales para grandes inversiones en sectores como la energía, la minería y las tecnologías avanzadas, otro punto clave para esperar una mejora de la actividad.
En otro tramo, el exministro de Carlos Menem y Fernando De la Rúa afirmó que la reducción del riesgo país resulta más relevante que una baja inmediata de la inflación. Argumentó que, si ese indicador no desciende, “siempre estará como espada de Damocles un posible salto devaluatorio” o la necesidad de frenarlo mediante tasas de interés muy elevadas.
Por último, bregó porque “se acelere el proceso de reprivatización de las empresas que fueron estatizadas después del abandono de la convertibilidad” y que los recursos obtenidos se destinen a incrementar la inversión en infraestructura pública. Según explicó, ese sector mostró un deterioro acumulado durante varios años y su recuperación resulta clave para sostener el crecimiento económico sin violar las restricciones fiscales.