El Gobierno brindó los resultados de la última licitación de deuda en pesos del mes de agosto: colocó $7,667 billones mientras recibió ofertas por $7,667 billones, lo que significó un "rollover" del 114,66% en una de las licitaciones más desafiantes para la gestión libertaria: en medio de la volatilidad de tasas y un apretón monetario con suba de encajes para secar la plaza de pesos y evitar la presión en el tipo de cambio. El éxito de la subasta costó una convalidación de tasas al 75% anual, en la letra más corta de la curva.
La Secretaría de Finanzas, que lidera Pablo Quirno, anunció la última licitación del octavos mes del año, en la que recibió fondeo extra, debió convalidar tasas de entre 51,6% y 75,7% TEA en la LECAP más corta (en aumento por cuarta licitación consecutiva) y rendimientos de 1,64% y 1,50% sobre TAMAR (tasa de interés de los bancos) con fuerte demanda de bancos para integrar encajes), dejando desiertas los instrumentos dóllar linked.
Embed - https://publish.x.com/oembed?url=https://x.com/pabloquirno/status/1960793107928150331&partner=&hide_thread=false
El equipo económico que lidera Luis Caputo logró revertir los resultados de la primera licitación de agosto, donde el rollover fue de apenas el 61%. El presidente Javier Milei celebró los resultados de la subasta con su clásico TMAP (Todo Marcha Acorde al Plan).
El grueso de la colocación se concentró en los bonos ajustados por la tasa TAMAR que son los que sirven para constituir encajes en el BCRA. La entidad financiera que lidera Santiago Bausili había incrementado el nivel de encajes en la previa de la licitación, a la vez que disminuyó la porción que debe integrarse en efectivo, permitiendo una mayor porción integrable con títulos públicos.