La crisis en la fábrica de caramelos Lipo, ubicada en Lanús, derivó en una protesta de trabajadores despedidos que reclaman el pago de las indemnizaciones y de salarios adeudados. Se trata de 25 empleados que quedaron fuera de la empresa y que, según denunciaron en declaraciones a C5N, llevan meses sin cobrar lo que les corresponde.
Rubén es uno de los trabajadores afectados. Después de 29 años en la fábrica, fue despedido hace cuatro meses y todavía no consiguió otro empleo. “Nos deben meses del año pasado y no nos liquidaron lo adeudado. No hay respuestas para los compañeros despedidos, solamente maltrato”, sostuvo.
La situación también golpeó a familias que dependen de la cobertura médica para afrontar tratamientos y medicamentos. Valeria, quien ingresó a la empresa en 2002, contó que fue despedida sin recibir ningún pago y denunció que le inventaron causas para justificar su desvinculación. Dos meses antes había fallecido su esposo y, además, tiene una hija con discapacidad que necesita medicación.
“Me dieron de baja la obra social”, relató la trabajadora, que expuso las consecuencias económicas y familiares de quedarse sin empleo y sin cobertura médica.
Otro de los testimonios es el de Esteban, quien trabajó durante 23 años en la fábrica y fue despedido junto con su esposa, que tenía 25 años de antigüedad. La pareja tiene dos hijos con autismo y perdió la cobertura de salud para toda la familia.
“No les importó nada. Nos echaron a los dos”, afirmó Esteban. Actualmente, trabaja con su auto a través de una aplicación para generar ingresos, mientras acumula deudas con las obras sociales que no pudo pagar. “Los chicos se quedaron sin cobertura”, lamentó.
Una trabajadora con 37 años de antigüedad resumió el reclamo de quienes se movilizaron: “Lo único que reclamamos es que nos paguen la indemnización por despido. Que nos den lo que nos corresponde”.
Denuncias por pagos fraccionados y falta de aumentos
La crisis también genera preocupación entre quienes todavía trabajan en la fábrica. Un empleado que continúa en la empresa denunció que los despidos se produjeron sin el pago de las indemnizaciones correspondientes y advirtió que los problemas laborales no se limitan a sus excompañeros.
“Es una desidia. Los dejaron en la calle sin pagar las indemnizaciones correspondientes. Es una modalidad que a nivel general está sucediendo en distintas empresas”, señaló en diálogo con C5N.
El trabajador aseguró que los empleados que permanecen en la planta cobran sus salarios de manera fraccionada, con pagos semanales en lugar de recibir el sueldo completo, y que no obtienen aumentos. También mencionó una merma en las ventas, aunque aclaró que, desde su perspectiva, no se trata de una caída rotunda.
Mientras los despedidos reclaman que se regularicen las deudas salariales y se paguen las indemnizaciones, los testimonios reflejan la incertidumbre que atraviesan las familias afectadas y las dificultades que enfrentan quienes todavía dependen de la fábrica para sostener sus ingresos.