- ARCA aumentó un 15,10% las deducciones y escalas del Impuesto a las Ganancias desde el segundo semestre de 2025.
- La medida reduce las retenciones y eleva el ingreso mínimo alcanzado por el impuesto.
- Un empleado soltero tributa desde $2.360.180 netos y un casado con dos hijos desde $3.129.967.
- Las deducciones familiares y personales permiten pagar menos y ajustar el tributo a cada caso.
La Administración Federal de Ingresos Públicos (ARCA) oficializó la actualización semestral de los parámetros del Impuesto a las Ganancias que inciden en los sueldos de los trabajadores en relación de dependencia, una medida vigente desde el segundo semestre de 2025. Esta modificación busca ajustar el tributo a las condiciones económicas actuales. En concreto, tanto las deducciones personales —que incluyen el mínimo no imponible y la deducción especial— como las escalas progresivas registraron un incremento del 15,10%.
El ajuste del 15,10%, determinado por ARCA, se fijó en función de la inflación acumulada durante el primer semestre de 2025. Este mecanismo de actualización pretende mitigar el efecto de la suba de precios sobre el poder adquisitivo de los salarios. Al elevar las deducciones, una mayor parte de los ingresos queda exenta del impuesto, y con la corrección de las escalas se evita que los contribuyentes pasen a categorías impositivas superiores sin una mejora real en su situación económica.
Como resultado, la actualización semestral implementada por ARCA reduce el impacto fiscal en los recibos de sueldo de los trabajadores desde el segundo semestre de 2025. Al elevarse el umbral de ingresos alcanzado por Ganancias y reajustarse los tramos, un número mayor de asalariados experimentará una disminución en las retenciones aplicadas. Por ello, las áreas de liquidación de haberes deben tomar en cuenta la nueva tabla de valores publicada por ARCA para realizar las retenciones del impuesto de forma correcta.
Qué sueldo debés cobrar para que ARCA te cobre el Impuesto a las Ganancias en noviembre 2025
La actualización de las escalas del Impuesto a las Ganancias, ya vigente, modificó los umbrales de ingresos desde los cuales los trabajadores en relación de dependencia comienzan a tributar. Según los valores establecidos para el segundo semestre de 2025, un empleado soltero sin hijos comenzará a pagar el impuesto cuando su ingreso mensual neto alcance los $2.360.180, equivalente a un salario bruto de $2.843.590. Estos nuevos valores buscan garantizar que el tributo se aplique únicamente sobre los ingresos más altos, en consonancia con la evolución inflacionaria.
Las deducciones por cargas familiares influyen directamente en el piso a partir del cual se inicia el pago del impuesto. En el caso de un trabajador casado con dos hijos, el beneficio de las deducciones eleva de manera significativa el ingreso exento. Para esta categoría, el tributo se aplicará solo cuando el salario neto alcance los $3.129.967, equivalente a un sueldo bruto de $3.771.045. La diferencia con el caso del empleado soltero resalta la importancia de declarar correctamente todas las deducciones personales para optimizar el cálculo impositivo.
En cuanto a un empleado soltero con un hijo a cargo, el umbral de tributación se ubica en un punto intermedio entre las categorías anteriores. Este trabajador comenzará a pagar Ganancias cuando su ingreso neto mensual sea de $2.553.451, lo que equivale a un salario bruto de $3.076.447. Es esencial que los empleados mantengan actualizada su información personal y familiar ante sus liquidadores o contadores para asegurar una correcta aplicación de las deducciones y evitar retenciones indebidas.
Qué deducciones se aplican al Impuesto a las Ganancias
El Impuesto a las Ganancias constituye uno de los pilares fundamentales del sistema tributario argentino y alcanza a trabajadores en relación de dependencia, profesionales independientes y empresas. Su cálculo se basa en los ingresos percibidos, aplicando diferentes criterios según la categoría del contribuyente. En el caso de los asalariados, el impuesto se descuenta de manera automática mediante retenciones mensuales que realiza el empleador o la entidad que abona los haberes, lo que simplifica su liquidación.
La normativa vigente establece un conjunto de deducciones personales y generales que permiten reducir la base imponible, es decir, el monto sobre el cual se calcula el impuesto. Estas deducciones cumplen un rol clave para adecuar el tributo a la situación económica y familiar de cada contribuyente. Entre las principales se encuentran el mínimo no imponible —un monto fijo que todo trabajador puede descontar de sus ingresos— y la deducción especial, aplicable a empleados, autónomos y jubilados, que atenúa el peso impositivo sobre los ingresos medios.
ARCA
La medida, impulsada por la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), apunta a mejorar el control sobre las operaciones en moneda extranjera.
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A estas deducciones se suman las correspondientes a las cargas de familia, que contemplan al cónyuge y a los hijos menores de 18 años o incapacitados para el trabajo. Este beneficio permite que el impuesto refleje de manera más justa la realidad económica de los hogares. Asimismo, existen otras deducciones que pueden aplicarse bajo ciertos topes legales, tales como los aportes a obra social y medicina prepaga, los aportes jubilatorios obligatorios y los intereses de créditos hipotecarios destinados a vivienda única.
También se incluyen en este grupo los gastos por alquiler de vivienda en caso de no ser propietario, los seguros de vida y de retiro, las donaciones a entidades reconocidas, los gastos de educación y guardería, así como los sueldos y aportes del personal doméstico registrado. De esta manera, el Impuesto a las Ganancias no se aplica sobre el total del ingreso bruto, sino sobre el ingreso neto resultante después de restar todas las deducciones autorizadas, garantizando una mayor equidad en su aplicación.