El Tribunal de lo Penal de París inició formalmente es lunes el proceso judicial por el homicidio del exjugador de rugby Federico Martín Aramburu, ocurrido durante una pelea con dos franceses el 19 de marzo de 2022, en el parisino bulevar Saint-Germain.
El caso, que arrancó las audiencias orales con declaraciones de arrepentimiento y pedidos de disculpas por parte de los imputados hacia los familiares de la víctima, colocó bajo el ojo público la trayectoria de los dos principales acusados, Loïk Le Priol y Romain Bouvier.
Ambos hombres, vinculados activamente a facciones extremistas de la derecha radical, enfrentan cargos de asesinato y tentativa de asesinato en un debate centrado en determinar la existencia de premeditación tras un altercado nocturno en un bar parisino. El principal imputado en la causa es Loïk Le Priol, un francés de treinta y dos años cuyo perfil combina formación militar de élite con un extenso historial de militancia radical y episodios de violencia.
Le Priol integró las filas del ejército francés como comando de la Marina, prestando servicio en misiones operativas desplegadas en Mali, Níger y Yibuti entre 2013 y 2015. Su carrera militar concluyó de manera abrupta tras ser repatriado debido a un severo diagnóstico de estrés postraumático, lo que derivó en la posterior rescisión de su contrato con las fuerzas armadas en 2017 tras enfrentar imputaciones penales por agresiones agravadas. Tras dejar el ejército, Le Priol se convirtió en una figura conocida por los servicios de seguridad franceses, figurando en los registros estatales de vigilancia asignados a extremistas políticos.
Violencia política, xenofobia y condenas por torturas
La militancia de Le Priol se consolidó principalmente en las filas del Groupe Union Défense, una organización estudiantil de matriz ultraderechista y nacionalista caracterizada por su accionar violento y disuelta formalmente por las autoridades francesas. En 2015 fue procesado por haber participado en la agresión física y tortura de un antiguo dirigente de su propia agrupación, por lo que recibió una pena de cuatro años de prisión.
Tras efectuar los disparos que causaron la muerte de Aramburú, Le Priol protagonizó una fuga internacional que culminó cuatro días más tarde cuando fue interceptado por la policía de fronteras en Hungría, cerca del límite con Ucrania.
El segundo procesado es Romain Bouvier, de treinta y cinco años. Antiguo estudiante de la Universidad de París-Assas, Bouvier integraba junto a Le Priol la facción más intransigente del extremismo de derecha en los claustros académicos. Al igual que su amigo, Bouvier fue condenado por los mismos hechos de tortura infligidos al exlíder de la agrupación estudiantil a la que pertenecían.
En el marco del expediente por el homicidio del exrugbier argentino, la fiscalía sostiene que Bouvier fue el primero en descender del rodado en el que se desplazaban y accionar un arma de fuego en la vía pública, antes de que Le Priol efectuara las detonaciones letales por la espalda contra el expuma.
Tras el asesinato, Bouvier logró eludir el accionar policial ocultándose durante varios días en un hotel de la localidad de Sablé-sur-Sarthe, en el oeste del país, donde finalmente fue localizado y arrestado por unidades tácticas de la Brigada de Búsqueda e Intervención de Nantes.
Un juicio que sacude a Francia e impacta en la Argentina
El juicio por el asesinato de Federico Martín Aramburú comenzó este lunes en Francia. El proceso deberá establecer qué responsabilidad tuvo cada uno de los acusados por la muerte del exjugador de Los Pumas, ocurrida a tiros en París durante la madrugada del 19 de marzo de 2022.
Te puede interesar:El impresionante monto que recibirá River por la llegada de Enzo Fernández al Manchester City
Uno de los primeros puntos que se expuso durante la audiencia fue la postura de Loïk Le Priol, quien admitió haber efectuado los disparos contra el exrugbier argentino, aunque negó haber actuado con intención homicida y sostuvo ante el tribunal que reaccionó en defensa propia durante el enfrentamiento.