Al ucraniano Andriy Yarmolenko, delantero del West Ham United, se le agolparon todas las emociones este domingo en el estadio Olímpico de Londres. Después de abrir el marcador contra el Aston Villa, el futbolista se quebró durante el festejo y se le escaparon algunas lágrimas al pensar en lo que está viviendo su país por la guerra.
Su desahogo dio la vuelta al mundo, y tiene un por qué. Cuando Rusia invadió Ucrania, Yarmolenko decidió tomarse un tiempo. Preocupado por sus seres queridos y lo que sucedía en su tierra natal, desde el 24 de febrero dejó de entrenar. "Me era imposible, al estar pensando todo el tiempo en mi familia y en mi pueblo”, admitió en su momento.
Hoy, después de encontrar un centro desde la izquierda en el medio del área y clavarla contra un palo ante la mirada absorta del Dibu Martínez, Yarmolenko se sacó kilos tensión de encima. Camino algunos pasos, se arrodilló con sus dos manos apuntando al cielo y lloró. Sus compañeros lo consolaron y lo ayudaron a levantarse.
Tras el partido que el West Ham le ganó 2-1 al Aston Villa, el delantero reveló todo lo que le pasó por la cabeza en ese momento. "Fue muy emocionante para mí, debido la situación de mi país. Es tan difícil actualmente pensar en fútbol ya que, cada día, el ejército ruso mata a ucranianos”, contó el jugador tras el partido.
”Honestamente, no sé qué decir. Quiero simplemente decir gracias a mis compañeros, que me han apoyado todo el tiempo, todos los días, a los aficionados del West Ham, que me apoyan también, a mí y al pueblo ucraniano, y también al pueblo británico, ya que siento su apoyo. Gracias, de verdad”, lanzó.