En el décimo octavo día del conflicto entre Rusia y Ucrania, las tropas de Moscú profundizan su avance hacia la ciudad ucraniana de Lviv, situada al oeste y de gran importancia cultural y simbólica. A unos 30 kilómetros de allí, en la ciudad de Yavoriv, las fuerzas armadas rusas bombardearon una base militar, en un ataque que terminó con 35 personas muertas.
Los misiles cayeron antes del amanecer sobre la base de Yavoriv, a apenas 35 kilómetros de la frontera entre Ucrania y Polonia. Allí, Estados Unidos entrena a militares ucranianos desde hace al menos ocho años, al calor del conflicto por Crimea en 2014.
El gobernador de la región de Lviv, Maksym Kozytskyy, confirmó que los muertos son al menos 35. En tanto, el número de heridos podría llegar a 200, internados en el hospital local.
Mientras tanto, la guerra continúa su intensidad en el este y el sur de Ucrania, con Mariupol como una de las zonas más calientes.
La ONU elevó el sábado a 579 la cifra de civiles cuya muerte pudo confirmar en Ucrania como consecuencia de la invasión rusa, entre ellos 42 niños. Para las autoridades ucranianas, los fallecimientos infantiles ya son 85.