Apenas tres minutos le bastaron a Paulo Dybala para convertir un gol ante Italia. Fue el tercero, al minuto 93 de la Finalissima disputada en Wembley, que finalizó 3-0 en favor del seleccionado argentino.
Apenas tres minutos le bastaron a Paulo Dybala para convertir un gol ante Italia. Fue el tercero, al minuto 93 de la Finalissima disputada en Wembley, que finalizó 3-0 en favor del seleccionado argentino.
El delantero cordobés recuperó una pelota en el círculo central y rápidamente se la entregó a Lionel Messi. La estrella del París Saint-Germain encaró hacia el área rival y al llegar a la medialuna enganchó a la izquierda para rematar, aunque el balón se le fue largo.
Justo apareció el ex jugador de Juventus, quien primero la acomodó con la derecha y luego sacó un zurdazo cruzado y rasante, para el 3-0 definitivo.