El mediocampista Michael Olise sorprendió a sus 8,3 millones de seguidores al vaciar por completo su feed de Instagram y publicar solo imágenes del Mundial capturadas desde la pantalla de un televisor. La movida está asociada a una campaña en apoyo a una fotógrafa francesa que quedó fuera de la acreditación oficial y no pudo viajar al mundial para la cobertura del equipo francés.
Watcheando la tele, así se quedó Florence Pernet, una fotógrafa francesa con un CV que incluye los Juegos Olímpicos de París 2024, el circuito de tenis y campañas para Nike, Adidas y Lacoste y que, en esta Copa del Mundo 2026, quedó afuera por no obtener la acreditación. Quien se solidarizó con ella el mediocampista francés que subió a su cuenta de Instagram seis publicaciones con fotos que parecen tomadas con un viejo teléfono móvil apuntando a un televisor de tubo.
Líneas horizontales, colores quemados, jugadores convertidos en manchas de píxeles, son parte de la obra de Florence Pernet que convirtió a su living en un verdadero estudio de fotografía y decidió cubrir el Mundial desde una perspectiva muy propia. La frase que acompañó esas imágenes en redes se volvió el eslogan no oficial del torneo. “No tengo acreditación, pero sí tengo mi TV y mi propia visión”, expresó la fotógrafa.
Lo que en fotografía se llama efecto moiré se transformó en un gol de media cancha de la fotógrafa: imágenes pixeladas, con líneas y puntos, que rompieron el manual clásico y se volvieron virales. Mientras las transmisiones oficiales mostraban repeticiones en 8K y 40 ángulos distintos, la foto más compartida fue la más “pobre”, como diría la ensayista Hito Steyerl: la que refleja cómo se consume el fútbol más que cómo se ve.
La fotógrafa Florence Pernet pasó de quedar afuera por falta de acreditación a firmar contrato con la Federación Portuguesa, todo sin pisar un estadio. Y el jugador Michael Olise fue uno de los primeros en subir esas imágenes a su perfil, como si fueran highlights propios.
Que esta estética le calce a Olise no es casualidad. En el vestuario lo apodan Monsieur Relajado ya que en conferencia de prensa responde con la frialdad de un contestador automático. Y en la cancha juega el Mundial con unos Nike Hypervenom Phantom III discontinuados desde 2018, porque no tiene contrato de botines ni parece que le interese firmar uno.
Nacido en White City, Londres, Olise tenía varias camisetas para elegir por sus raíces familiares —Nigeria, Argelia y Francia— pero el idioma que lo marcó fue el francés. Arrancó en las inferiores de gigantes como Arsenal, Chelsea y Manchester City, hasta que encontró minutos y confianza en el Reading. Allí, en la temporada 2020-21, metió siete goles y repartió doce asistencias: números de crack que le abrieron la puerta al Crystal Palace.
Tras tres temporadas en la Premier, el Bayern Múnich lo fichó como refuerzo de lujo. Y no fue casual: el ex Real Madrid Sami Khedira lo definió en Bild como “probablemente, el mejor extremo del mundo en este momento”.
Además del caso de Florence Pernet, el del fotógrafo de Senegal Sidy Talla que cubrió a su selección desde un hotel en Nueva Jersey por no conseguir visado, expuso la otra cara del torneo donde las trabas burocráticas dejaron afuera a hinchas y delegaciones enteras.