El Gobierno de Paraguay emitió un duro comunicado por la polémica desatada a raíz de los comentarios racistas y discriminatorios de la senadora Celeste Amarilla contra el francés Kilyan Mbappé, tras la eliminación de la Selección Albirroja en los octavos de final durante el Mundial 2026.
Desde las redes del Ministerio de Relaciones Exteriores de Paraguay aseguraron que “deplora y rechaza” las expresiones de Amarilla contra el delantero de Real Madrid “las cuales son contrarias a los valores y principios que inspiran la convivencia pacífica y el respeto a la dignidad humana que nuestro país promueve”.
En esa línea, aseguraron que desde el Gobierno “reafirma su firme compromiso con la promoción de los derechos humanos, la igualdad y el respeto entre las personas, la lucha contra el racismo, la xenofobia, la intolerancia y toda manifestación de odio o discriminación”.
En el mismo escrito, marcaron una clara diferencia con la reacción de la legisladora y aclararon que el país es una “República democrática regida por el principio de separación e independencia de los poderes del Estado”, por lo que en ese contexto, las declaraciones de Amarilla “corresponde exclusivamente al ejercicio de su responsabilidad individual como integrante del Poder Legislativo” y “de ninguna manera representa la posición del pueblo paraguayo”.
La respuesta de Kylian Mbappé por las declaraciones de la senadora Celeste Amarilla
En medio de la polémica, las polémicas declaraciones de Celeste Amarilla, el propio Kylian Mbappé le respondió a través de sus redes sociales.
“Usted es una mujer despreciable e indigna de su cargo. Usted no representa al Paraguay, ese país que ha exudado pasión y honor a lo largo de toda la competición”, lanzó el delantero del Real Madrid
Al mismo tiempo, indicó que “por su inconsciencia y su racismo sin complejos, el mundo entero ya ha olvidado el recorrido y el esfuerzo histórico que sus jugadoras lograron durante esta copa del mundo, dejando paso a una dama incompetente que ofrece la peor imagen posible de su país”.
“Nunca permitiré que personas como ella tengan la libertad de propagar su odio y su racismo por todo el mundo”, concluyó.