El delantero brasileño Neymar desató una nueva polémica en su país tras participar en un torneo de la World Series of Poker en Las Vegas, pocos días después de la eliminación de la selección brasileña ante Noruega en el Mundial 2026, en un momento crucial donde se debate su continuidad en el fútbol profesional.
El atacante, quien culminó su participación mundialista entre lágrimas, compitió en una mesa de seis jugadores que entregó un premio máximo de u$s10.000. Esta aparición generó malestar entre los aficionados brasileños debido a la inoportuna fecha escogida para el viaje de ocio.
Neymar mantiene un vínculo contractual vigente con el club Santos hasta el 31 de diciembre de 2026. La directiva de la institución paulista fijó el próximo 17 de julio como la fecha límite para que el futbolista se reincorpore a los entrenamientos del plantel de cara al último semestre del año.
Los problemas de salud y el bajo rendimiento aceleran las versiones sobre el retiro de Neymar
El entorno íntimo del deportista alimenta las versiones sobre un posible cierre prematuro de su carrera. Su padre, Neymar da Silva Santos, publicó un mensaje en redes sociales con un expreso pedido: "Quiero hacerte una petición paternal. Hijo, sigue jugando al fútbol. Redescubre la alegría de tener el balón en tus pies. Redescubre la sonrisa en el campo. Hoy estás sano. Dios te ha dado otra oportunidad para hacer lo que siempre has amado. Disfruta del fútbol".
A este ruego familiar se sumó Cris Guedes, uno de los amigos más cercanos al extremo, con palabras de agradecimiento y misterio sobre el destino inmediato del futbolista: "Gracias por cada regate imposible, por cada sonrisa, por cada lágrima y por nunca dejar de creer. Porque el tiempo puede cerrar capítulos, pero jamás podrá borrar una leyenda. Quizás este sea el último partido, quizás aún no. Si lo es, que se celebre como se merece. Y si aún quedan más capítulos por venir, el fútbol estará agradecido".
Las especulaciones sobre el fin de su trayectoria se sostienen en sus recurrentes problemas de salud, la falta de rendimiento óptimo en la cancha y la proximidad del vencimiento de su contrato con el Santos, factores que desalientan una renovación por parte de la dirigencia del equipo de Vila Belmiro.
Por lo pronto, el jugador confirmó su retiro de la selección de Brasil luego de caer por 2 a 1 en los octavos de final del certamen mundial contra el combinado de Noruega. "Lo intenté, lo intenté. Ahora se acabó. Empecé aquí, y la cierro aquí", sentenció con visible conmoción antes de iniciar sus vacaciones para definir su futuro.