El exarquero y actual periodista Sergio Goycochea sorprendió a todos al revelar un intimidad previa al entrañable Mundial de Italia 1990, donde se consagró como uno de los ídolos de la Selección argentina. A más de 35 años, el Goyco contó el pedido secreto que realizó en el Muro de los Lamentos, antes de viajar a la cita mundialista.
En su programa DSports Verano: camino al Mundial, conducido por el exguardameta y la modelo Sol Rivas, confesó lo que había realizado en la tradicional gira de la Selección a Israel, previa a cada Mundial: “La historia es que antes del '86, la Selección de Bilardo había ido a Israel a jugar el último partido, o el anteúltimo partido, que siempre se jugaba con Israel. Entonces ir al Muro era una de las cábalas que repetimos en el año '90”, comenzó el relato el exjugador.
En diálogo con el humorista Roberto Moldavsky, el ídolo de la Albiceleste recordó que dejó un papelito en el lugar sagrado en Jerusalén: “Es muy fuerte lo que me pasó después con respecto al papelito. Yo puse: ‘Por favor, quiero jugar, aunque sea, un partido del Mundial‘”. Además, añadió: “Es increíble. Esto fue antes del Mundial '90, a fines de mayo. Nunca lo conté. Yo quería, aunque sea, tener esa sensación de jugar algún partido”.
Goycochea hizo su aparición estelar en el Mundial de 1990 tras la grave lesión del arquero titular, Nery Pumpido, en el partido frente a Unión Soviética, con triunfo para Argentina por 2-0. A partir de allí, se adueñó del arco y escribió una de las páginas más recordadas de la Selección: gloriosas tapadas en los penales frente a Yugoslavia e Italia, en cuartos y semifinales, y la recordada final perdida contra Alemania en Roma, donde arañó el tiro de Andreas Brehme desde los doce pasos.