- Es alemán, tiene 67 años y desarrolló su carrera principalmente en el fútbol de aquel país.
- Lleva más de 40 años como entrenador (1983).
- Está en la Selección de Austria desde el 2022, donde cosechó un total de 26 victorias, 8 empates y 10 derrotas en los 46 partidos que dirigió.
- Su estilo de juego se caracteriza por la presión asfixiante al rival (“Gegenpressing”) y las transiciones rápidas.
Ralf Rangnick es un entrenador de extensa trayectoria, sobre todo en el fútbol alemán. Ha navegado por todas las categorías de aquel país, desde la tercera división hasta la primera. Logró el ascenso a Bundesliga con 4 equipos distintos: Ulm, Hannover, Hoffenheim y Leipzig. En la máxima categoría vivió su etapa más fructífera dirigiendo al Schalke 04, donde obtuvo 3 títulos. Su sabiduría futbolística lo llevó también a ser director deportivo de uno de los conglomerados más exitosos de la actualidad como el grupo Red Bull, que posee clubes tanto en Europa como en Sudamérica.
Llegó a la Selección de Austria en 2022 con un contrato por 4 años y en este tiempo ya cumplió algunos objetivos. El primero fue clasificar a la Eurocopa del 2024, allí dejó una buena imagen luego de salir primero en el grupo que compartió junto a dos potencias como Francia y Países Bajos. Finalmente se marchó en octavos tras caer ante Turquía. El objetivo mayor era llevar al país a un Mundial nuevamente, ya que desde Francia 1998 no asistía. Lo consiguió en la última fecha gracias a un gol sobre los minutos finales que le dio el empate frente a Bosnia.
El "Gegenpressing", también conocido como contrapresión, no se caracteriza por la posesión del balón, sino por la reacción rápida e intensa del equipo apenas lo pierde. Para Rangnick, ese instante es el momento de mayor fragilidad del rival, ya que sus jugadores comienzan a adelantarse para atacar y dejan espacios al desordenar su estructura defensiva.
Esta estrategia tiene dos pilares fundamentales. El primero es la recuperación en 8 segundos: el equipo busca presionar de manera asfixiante al jugador que tiene la pelota para recuperarla en un lapso no mayor a ocho segundos tras la pérdida. Si no consigue hacerlo en ese tiempo, debe retroceder rápidamente y reorganizarse en un bloque compacto. El segundo es la finalización en 10 segundos: Tras volver a ganar la posesión, la prioridad es generar un remate al arco en menos de diez segundos, con la intención de sacar ventaja del desorden defensivo que atraviesa el rival en ese momento.
Este planteo transforma al fútbol en un juego de ritmo frenético, con transiciones rápidas e intensas. Rangnick no le da valor a la posesión únicamente por mantener el balón; considera que los pases laterales reflejan una falta de profundidad e iniciativa. Su idea de juego es directa, dinámica y orientada a generar superioridad numérica alrededor de la pelota de forma permanente.
Cuál es la historia y qué método usa Rangnick, el entrenador de Austria
Ralf Rangnick posee una extensa trayectoria en el fútbol alemán, donde dirigió en todas las categorías y consiguió cuatro ascensos a la Bundesliga con Ulm, Hannover, Hoffenheim y Leipzig. Su etapa más exitosa en primera división fue con el Schalke 04, club con el que ganó tres títulos. Además, también se destacó como director deportivo del grupo Red Bull, propietario de varios clubes en Europa y Sudamérica.
Asumió en la Selección de Austria en 2022 con un contrato por cuatro años y rápidamente alcanzó objetivos importantes. Clasificó al equipo a la Eurocopa 2024, donde terminó primero en un grupo con Francia y Países Bajos antes de quedar eliminado ante Turquía en octavos. Además, logró devolver al país a un Mundial tras la ausencia desde Francia 1998, asegurando la clasificación con un empate agónico frente a Bosnia.
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El Gegenpressing, la estrategia de Rangnick
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Su estrategia, el “Gegenpressing”, consiste en la reacción inmediata del equipo tras perder la pelota. Para Rangnick, ese momento representa la mayor vulnerabilidad del rival, ya que sus jugadores avanzan para atacar y dejan espacios en defensa. Sus dos pilares fundamentales son:
- La recuperación en 8 segundos mediante una presión intensa tras la pérdida.
- La finalización en 10 segundos con la intención de sacar ventaja del desorden defensivo que atraviesa el rival en ese momento.
De esta manera, propone un fútbol de ritmo intenso y transiciones constantes. Su idea prioriza un juego vertical y agresivo, donde la posesión sólo tiene valor si sirve para atacar y generar superioridad numérica cerca de la pelota.