El mundo del fútbol se encuentra conmocionado luego de que se conociera que Alejandro “Papu” Gómez fue sancionado por dos años tras dar positivo en un control antidoping. Este motivo podría terminar en la quita de la medalla de campeón mundial.
El mundo del fútbol se encuentra conmocionado luego de que se conociera que Alejandro “Papu” Gómez fue sancionado por dos años tras dar positivo en un control antidoping. Este motivo podría terminar en la quita de la medalla de campeón mundial.
Así lo afirmó el periodista Moisés Llorens, periodista español, a ESPN: “A priori no afectaría para nada, pero sí al jugador, el cual sería desposeído de su medalla de campeón del mundo”.
El comunicador indicó que “el Papu arrastró durante muchos meses dolores de tobillo y dice que tomó ese jarabe para calmar el dolor”. Asimismo agregó que, tras la noticia que resonó en España como también en Latinoamérica, “Habrá que ver la explicación que da el jugador”.
Ante la posibilidad concreta de que el jugador pierda su mote de campeón del mundo, también se especuló con que el logro de Argentina podría correr peligro. Sin embargo, atándose al Código Antidopaje, Llorens aclaró: “Si surgiesen más casos en el seleccionado argentino, sería otra cosa”.
“Se lo aparta de la relación oficial de los que consiguieron el éxito ante Francia. Veríamos cómo termina cumpliendo la sanción y que podría acelerar el ocaso de su carrera”, cerró.
A solo algunos meses de haberse incorporado al Monza de Italia, Alejandro "Papu" Gómez dio positivo en un control antidoping y fue sancionado por dos años.
De acuerdo con la información publicada por el medio Relevo, el hecho ocurrió en noviembre de 2022, días antes de que se celebrara una nueva edición del Mundial de la FIFA: dos médicos ingresaron al entrenamiento del equipo español para realizar un control sorpresivo.
Luego del resultado, del que ya el futbolista y el Sevilla tenían conocimiento, se hizo público recién al conocerse la sanción.
De acuerdo con la versión del campeón del mundo, había tomado un jarabe de su hijo (que contenía una sustancia prohibida por la Agencia Mundial de Antidopaje) acusando un malestar. Según trascendió, la sustancia ingerida habría sido B2-adrenérgico, también conocido como terbutarol, algo parecido al salbutamol.
Esta actitud no cayó para nada bien dentro del club dado que, en ese caso, debería haber avisado sobre su accionar teniendo en cuenta las serias consecuencias que podría provocar.
Es por ello que, tras desvincularse de Sevilla de mutuo acuerdo, costó encontrarle club al futbolista dado que las presunciones de la sanción estaban dando vuelta y ninguna institución quería hacerse cargo de los daños.
Así las cosas, Gómez podrá apelar la decisión del Tribunal de Disciplina y ver si es posible lograr una sanción menor. El futbolista tiene 35 años.