La atleta iraní volvió a su país y explicó porqué compitió sin el velo 

Elnaz Rekabi, de 33 años, había participado en el Campeonato Asiático de la Federación Internacional de Escalada Deportiva en Seúl el pasado domingo.

En la llegada a su Teherán, la atleta Iraní Elnaz Rekabi brindó detalles de porqué compitió sin el velo obligatorio en el Campeonato Asiático de la Federación Internacional de Escalada Deportiva. Aseguró que no lo usó por un descuido y no en solidaridad al movimiento de protesta encabezado por mujeres por la muerte de Masha Amini.

El hecho de que Elnaz Rekabi compitiera con la cabeza descubierta fue interpretado por distintos medios y activistas como adhesión a las manifestaciones realizadas desde el mes pasado por el fallecimiento de la joven Mahsa Amini.

La escaladora llegó al aeropuerto de Teherán donde decenas de personas se congregaron para recibirla, al grito de "heroína". Pero cuando salió a hablar con la prensa la iraní dio su explicación de lo ocurrido. "Debido al ambiente que reinaba en la final de la competición y al hecho de que fui llamada inesperadamente, me confundí con mi equipamiento técnico y eso provocó que me olvidara del hiyab", afirmó.

Además agregó que no tenían ninguna intención de abandonar el equipo nacional. "Vuelvo a Irán en paz, en perfecto estado de salud y de acuerdo a mis planes. Me disculpo ante las personas de Irán por las tensiones que esto creó", cerró.

Los comentarios hechos por la escaladora amplían un mensaje publicado ayer en su cuenta de Instagram donde expresaba que la decisión de quitarse el velo "no fue intencional", sino porque fue llamada a competir antes de lo previsto. Rekabi se disculpó por "cualquier preocupación" que pudo causar.

La muerte de Mahsa Amini

Mahsa Amini, de 22 años, fue detenida el 13 de septiembre en Teherán por vestir de manera “inapropiada” por parte de la policía moral, encargada de hacer cumplir el estricto código de vestimenta de Irán. Tres días después murió en el hospital y su fallecimiento provocó protestas nocturnas en las principales ciudades de Irán, incluida la capital, Teherán.

Según denuncian activistas, recibió un golpe en la cabeza mientras estaba detenida, mientras que la Policía afirma que falleció por "un problema cardíaco", una versión rechazada por la familia de la joven.