Juicio por el crimen de Federico Martín Aramburú: el acusado confesó haber disparado pero alegó "legítima defensa"

El principal imputado, Loïk Le Priol, admitió ante el Tribunal de lo Penal de París haber matado al exjugador de Los Pumas en 2022, aunque busca evitar la cadena perpetua asegurando que respondió a una amenaza.

El primer día del juicio por la muerte del exjugador de Los Pumas Federico Martín Aramburú en Francia tuvo una impactante declaración del acusado del crimen, Loïk Le Priol, quien afirmó ante el Tribunal de lo Penal de París que disparó en "legítima defensa" en lo que fue la apertura del proceso por el crimen ocurrido el 19 de marzo de 2022, en el marco de una pelea en un bar.

La declaración del principal acusado conforma uno de los ejes del debate judicial, ya que la Fiscalía sostiene una hipótesis diferente sobre la secuencia que terminó con la muerte de Aramburú, mientras la defensa intenta demostrar que Le Priol respondió ante una situación que consideraba una amenaza contra su vida. El hombre afronta una posible cadena perpetua por haber efectuado seis disparos, dos de ellos mortales, en pleno centro de la capital francesa tras un enfrentamiento a golpes.

Romain Bouvier también afronta el proceso por su participación en el episodio ocurrido aquella madrugada en el Barrio Latino, aunque las acusaciones contra ambos no son idénticas. La causa incorpora además a otras personas señaladas por su presunta intervención posterior, por lo que el tribunal deberá precisar el papel de cada involucrado.

Los detalles sobre los atacantes de Federico Martín Aramburú en Francia

A poco de iniciado el proceso judicial en Francia por el crimen de Federico Martín Aramburu, salieron a la luz nuevos detalles sobre la trágica noche que terminó con la vida del expuma. Un informe de la televisión francesa difundió las imágenes registradas por las cámaras de seguridad que registraron la altercado inicial previo al desenlace fatal.

Durante las audiencias, Loïk Le Priol, el principal acusado de 32 años y exintegrante del ya disuelto Grupo Unión Defensa (GUD), una organización estudiantil radical de extrema derecha, asumió la autoría de los disparos. "Soy responsable de la muerte de Federico Martín Aramburú. Siempre he explicado que disparé en legítima defensa. Corresponderá al Tribunal de lo Penal decidir si esta defensa fue legítima o no", afirmó. A su vez, expresó: "Sea cual sea la decisión, estoy condenado a cargar con esta inmensa tragedia el resto de mi vida. Nunca dejaré de pedir perdón".

Según publicó el diario Le Monde, Le Priol tuvo que dejar la unidad de comandos de fuerzas especiales de la Marina en 2015 a raíz de acusaciones por episodios violentos cometidos mientras utilizaba el uniforme.

Loïk Le Priol y Romain Bouvier se enfrentan a un juicio por la muerte del argentino Federico Aramburú.

Loïk Le Priol y Romain Bouvier se enfrentan a un juicio por la muerte del argentino Federico Aramburú.

Por su parte, Romain Bouvier, allegado de Le Priol y con pasado en la misma agrupación extrema, admitió haber ejercido "violencia armada", aunque rechazó que su intención haya sido terminar con la vida del exintegrante del seleccionado argentino que obtuvo el bronce en el Mundial de 2007. "Nunca quise matar al señor Martin Aramburú, no quería hacerle daño, ni siquiera quería tocarlo", aseveró ante los jueces.

Un dato clave del expediente señala que ninguno de los dos debía estar en compañía del otro esa noche: ambos permanecían bajo supervisión judicial por haber participado anteriormente en una agresión violenta dentro del domicilio de un dirigente de su propia agrupación.

Aquel hecho previo derivó en penas de prisión efectiva: tres años para Bouvier y dos para Le Priol. En el caso de este último, el tribunal contempla una responsabilidad atenuada al haberse diagnosticado un cuadro de trastorno de estrés postraumático producto de su desempeño en las fuerzas armadas.

Cómo fue el ataque que terminó con la vida de Federico Aramburú

La investigación reconstruyó que el enfrentamiento comenzó dentro de un bar y continuó minutos después en la vía pública, donde Aramburú y Shaun Hegarty fueron atacados con armas de fuego. Los peritajes determinaron que se realizaron seis disparos en apenas unos segundos y que el exrugbier recibió impactos que provocaron heridas mortales.

El argentino tenía 42 años y había desarrollado una extensa trayectoria en el rugby argentino e internacional, además de haber integrado Los Pumas. Su muerte produjo conmoción dentro del deporte y motivó distintos pedidos de justicia, especialmente desde el CASI, club donde se formó como jugador.

El proceso continuará durante las próximas semanas con testimonios, análisis de las pruebas reunidas durante la investigación y las declaraciones de los involucrados, con las que la Justicia francesa deberá establecer si existió una decisión deliberada de matar, como sostiene la acusación, o si corresponde contemplar la versión de defensa propia planteada por Le Priol.

Aunque a Le Priol se lo acusa formalmente de homicidio agravado, ya que efectuó los disparos mortales en la espalda de la víctima, Bouvier enfrenta cargos de intento de homicidio por bajarse del vehículo y efectuar los primeros disparos contra los exrugbiers. Ambos enfrentan penas de hasta cadena perpetua y la sentencia está prevista para el 25 de septiembre.

El reclamo de Los Pumas por justicia para Federico Aramburú

A pocos días del inicio del proceso, Los Pumas realizaron un gesto público para mantener vigente el reclamo de justicia por Aramburú durante la previa del partido frente a Australia en Mendoza, donde los jugadores utilizaron remeras negras con la inscripción "Justicia por Fede".

La iniciativa también se trasladó a distintos escenarios del rugby argentino, con los planteles del Top 14 de la URBA que exhibieron carteles alusivos, mientras el CASI, club donde se formó Aramburú, utilizó camisetas negras con el número 13, el dorsal que identificaba al exrugbier.

Desde el entorno cercano remarcaron que el objetivo de las acciones no era realizar un homenaje, sino reclamar una condena por el asesinato, mientras el CASI pidió una respuesta contundente de la Justicia francesa frente a un crimen que conmocionó al rugby argentino y dejó a su familia sin el exdeportista.