El encuentro entre Atlético Tucumán y San Lorenzo por una nueva fecha de la Liga Profesional se jugó en medio de un clima caldeado en el Monumental José Fierro, con el arbitraje de Fernando Espinoza.
El encuentro entre Atlético Tucumán y San Lorenzo por una nueva fecha de la Liga Profesional se jugó en medio de un clima caldeado en el Monumental José Fierro, con el arbitraje de Fernando Espinoza.
Lucas Pusineri, técnico del "Decano", vio la tarjeta roja al minuto de iniciado el juego. El referí argumentó la expulsión con un gesto: para Espinoza, el entrenador "habló de más".
Al final del primer tiempo, San Lorenzo vencía 2 a 1 al equipo local con goles de Iván Leguizamón y Nahuel Barrios, mientras que para los tucumanos había descontado Nicolás Romero.
Espinoza, con una polémica actuación, expulsó a dos jugadores de Atlético Tucumán, Ignacio Maestro Puch y Guillermo Acosta, lo que generó una respuesta rápida en la hinchada: un fanático arrojó un celular que le pegó a uno de los jueces de línea.
Pocos minutos después, uno de los médicos de San Lorenzo recibió el impacto de un proyectil que fue lanzado desde una de las tribunas. El juego estuvo demorado unos minutos e incluso el árbitro pidió garantías a la Policía para poder seguir.
Los equipos se retiraban al vestuario cuando nuevamente Espinoza protagonizó otra escena controvertida. Un policía quiso cubrirlo de las agresiones de los hinchas locales, el árbitro le sacó la mano y lo reprendió.