La Selección argentina ya dejó atrás el Mundial 2026, donde finalizó como subcampeona tras caer 1-0 ante España en la final disputada el domingo 19 de julio en el MetLife Stadium de Nueva Jersey. Con el cierre de la Copa del Mundo, el conjunto dirigido por Lionel Scaloni inicia un nuevo ciclo deportivo que estará marcado por la renovación del plantel, la incertidumbre sobre la continuidad del entrenador y una agenda que combina amistosos internacionales, Eliminatorias Sudamericanas y la preparación para la Copa América 2028.
El primer compromiso del seleccionado llegará durante la ventana FIFA de septiembre y octubre de 2026, cuando la AFA prevé organizar encuentros amistosos, ya que no habrá competencia oficial en ese período. Posteriormente, entre el 9 y el 17 de noviembre, Argentina volverá a disputar otra fecha FIFA con amistosos internacionales, encuentros que servirán para comenzar la reconstrucción del equipo y evaluar nuevas variantes pensando en el próximo ciclo mundialista.
Uno de los aspectos más particulares del calendario será el desarrollo de las Eliminatorias Sudamericanas rumbo al Mundial 2030. Debido a que Argentina, Uruguay y Paraguay serán sedes del torneo del centenario, las tres selecciones ya cuentan con la clasificación asegurada para la próxima Copa del Mundo.
Sin embargo, todo indica que igualmente disputarán las Eliminatorias, ya que la Conmebol estudia mantener la competencia por cuestiones deportivas, comerciales y de integración con un eventual proyecto conjunto con la UEFA, similar a una Nations League intercontinental. Hasta el momento, la confederación sudamericana todavía no oficializó el formato definitivo.
El siguiente gran objetivo oficial será la Copa América 2028, torneo en el que Argentina buscará conquistar un histórico tricampeonato continental. Aunque todavía no existe confirmación sobre la sede, distintas versiones vuelven a ubicar a Estados Unidos como principal candidato para albergar la competencia. Además, ese certamen podría marcar definitivamente el comienzo de una nueva etapa para la Albiceleste, con una profunda renovación generacional y posiblemente sin Lionel Messi, cuyo futuro internacional continúa siendo una incógnita.
Lionel Messi escapa de la marca de Rodri en la final del Mundial 2026.
X (@HQpcrt)
Qué pasará con la Finalissima entre Argentina y España
La gran incógnita que continúa abierta es la Finalissima entre Argentina y España, el partido que debía enfrentar a los campeones de la Copa América 2024 y de la Eurocopa 2024. El encuentro había sido programado originalmente para el 27 de marzo de 2026 en el Lusail Stadium de Qatar, pero fue cancelado debido al conflicto bélico en Medio Oriente, que impidió garantizar las condiciones de seguridad necesarias para su organización.
Tras la suspensión, UEFA y CONMEBOL analizaron distintas alternativas para mantener el compromiso. Entre ellas figuraron la posibilidad de trasladarlo al Santiago Bernabéu, organizar una serie de ida y vuelta entre Madrid y Buenos Aires o encontrar una sede neutral en Europa. Sin embargo, las diferencias de calendario y la falta de consenso entre las federaciones terminaron frustrando todas las opciones, motivo por el cual el certamen quedó oficialmente cancelado durante 2026.
Después de la reciente final del Mundial 2026, donde España volvió a imponerse sobre Argentina, crecieron las especulaciones acerca de una eventual reprogramación de la Finalissima para aprovechar el enorme atractivo deportivo y comercial que tendría un nuevo enfrentamiento entre las dos mejores selecciones del momento. No obstante, hasta este lunes 20 de julio de 2026 no existe ningún anuncio oficial de la UEFA, la CONMEBOL, la AFA ni la Real Federación Española de Fútbol sobre una nueva fecha para disputar el trofeo.
En consecuencia, el futuro de la Finalissima dependerá de encontrar un espacio libre dentro de un calendario internacional cada vez más saturado por las Eliminatorias, la Nations League europea, la Copa América y otros compromisos oficiales. Si finalmente no logra reprogramarse antes de 2028, el torneo perdería vigencia, ya que para entonces tanto Europa como Sudamérica tendrán nuevos campeones continentales y el duelo entre Argentina y España dejaría de cumplir con el criterio original que dio origen a esta competencia.