Dibu Martínez reveló el calvario que vivió en el Mundial 2026 y habló de su futuro en la Selección argentina

Tras la dura derrota en la final y una reciente cirugía de mandíbula, el arquero campeón del mundo contó el sacrificio físico que realizó durante la Copa del Mundo, desmintió teorías conspirativas y confirmó que estará en la próxima doble fecha FIFA.

Emiliano "Dibu" Martínez sacudió al mundo del fútbol al revelar el dramático sacrificio físico que realizó durante el Mundial 2026, donde disputó el certamen con el dedo anular de su mano derecha fracturado y atajó con un yeso de plástico y un guante adaptado. "Los primeros partidos sentía cuatro dedos. De 1 a 10 me condicionó un 10, pero son los riesgos que tomás por la Selección y lo haría de vuelta", confesó el marplatense, mostrando que la secuela le impedirá volver a flexionar la mano por completo de por vida.

En una extensa entrevista con el canal de streaming Los Edul, donde repasó los momentos más crudos de su carrera reciente, el marplatense exhibió las secuelas visibles en su mano derecha y contó el angustiante origen de su lesión previa a la Copa del Mundo 2026: "Se me zafa el dedo en la final de la Europa League. Voy al hospital y me dicen: 'No, tenés el dedo a la mitad'. Digo: 'No llego al Mundial'. Ahí empecé a llorar y pensé que estaba afuera".

Sin embargo, tras recibir un mensaje tranquilizador del entrenador Lionel Scaloni en el que le aseguró que lo "iba a bancar llegara o no", decidió postergar la intervención quirúrgica de seis semanas para no perderse la cita máxima: "Decidimos no operarme. Jugué con un yeso así de plástico acá arriba, todo vendado y me hicieron un guante especial".

A su vez, tras ser operado de la mandíbula con una placa de cuatro tornillos por un feroz choque en la Premier League, el campeón del mundo desmintió cualquier rumor de alejamiento y confirmó que estará disponible para la fecha FIFA de noviembre. "Hablé con Scaloni y mi plan es estar para atajar. Mientras sienta mariposas, voy a seguir en la Selección", sentenció Dibu, enfocado en alcanzar el récord de 47 vallas invictas que ostenta Sergio "Chiquito" Romero.

El costo físico de aquella decisión marcó a fuego el cuerpo del arquero durante todo el torneo. "Los primeros dos partidos tenía mucha protección. Yo sentía cuatro dedos, me quedó así zafado. Ahora me quedó así de por vida", confesó al mostrar la mano torcida. El dolor extremo lo acompañó en cada encuentro, al punto de admitir: "De 1 a 10, lo del dedo me condicionó un 10. Me tiraba como un zombi con un brazo. Apoyaba la mano y veía las estrellas. Lloraba porque tenía el dedo como una morcilla".

Pese a que entrenaba con pelotas de vóley, a sufrir una nueva rotura del hueso tras el torneo y a la posterior caída de su pase a la Juventus, Martínez no se arrepiente del esfuerzo: "Son los riesgos que tomaba por la Selección. Lo haría de vuelta. Estuvimos así, a 13 minutos de ser campeones del mundo. ¿No lo harías de vuelta?".

A la secuela permanente en su mano derecha se le sumó un reciente e impactante accidente en la Premier League defendiendo el arco del Chelsea. Durante el choque ante Everton del pasado 17 de octubre, Martínez sufrió una fractura de mandíbula que lo dejó inconsciente en el campo: "Si hubiera sido de UFC, era el nocaut de la noche. Vi los pajaritos varios días. Me desmayé. Lo único que me acuerdo es la falta que hizo Caicedo, no me acuerdo del golpe".

Tras pasar por el quirófano para que le colocaran una placa de osteosíntesis, detalló entre risas el complejo postoperatorio: "En la operación me pusieron una placa con cuatro tornillos y me agarraron tres dientes. No puedo comer, todo papilla, como un bebé. Había dicho que iba a terminar mi carrera sin cirugías y tuve dos en dos meses. Así es el fútbol".

Lejos de pedir descanso, el Dibu ratificó su presencia para la doble fecha FIFA de noviembre, donde Argentina enfrentará a Uruguay y Costa Rica. "Voy a ir. Hablé con Tocalli y con Scaloni y mi plan es estar en la doble fecha para atajar", confirmó de forma categórica. Además de su deseo inalterable de vestir la camiseta albiceleste, el arquero persigue una meta estadística concreta: "Estoy a una valla invicta de igualarlo (a Sergio Romero, que posee 47) y esta doble fecha es clave para eso. Sé que no lo necesito, pero quiero que el arquero que esté el día de mañana trabaje mucho para superarme", confesó.

Por último, el pilar de la Selección desactivó los rumores sobre su retiro del conjunto nacional tras el desenlace de la final ante España. Respecto a las especulaciones externas, fue contundente: "Me generan risa. ¿Quién va a querer perder la final del mundo por más plata que te den?". Y sobre el desarrollo del encuentro decisivo, remarcó: "Si íbamos a penales, la ganábamos... Siento que si hoy en día les jugamos, les ganamos".