Boca recibió una sanción económica de la Conmebol por actos racistas durante el partido frente a Cruzeiro, disputado en Belo Horizonte por la fase de grupos de la Copa Libertadores. De esta manera, el Xeneize deberá cumplir una serie de medidas en el duelo ante Universidad Católica en La Bombonera, en lo que será la última fecha del grupo D.
De acuerdo a la resolución del organismo del fútbol internacional, son tres sanciones diferentes: se tratan de dos económicas y una de medidas disciplinarias y campañas de concientización.
El club del conjunto de La Ribera deberá abonar una suma de u$s100.000 por infringir el artículo 15.2 del Código Disciplinario de la Conmebol, un monto que será descontado automáticamente de los ingresos que la institución reciba por derechos televisivos o patrocinio.
También se le aplicó otra multa económica de u$s5.000 por la infracción al artículo 7.3.4.1 del Manual de Clubes de la Libertadores 2026. Además, recibió una advertencia formal por demoras en el inicio o la reanudación del encuentro, según el artículo 11.2 del reglamento disciplinario.
Además, el club deberá cumplir una serie de medidas obligatorias en el partido de este jueves por la última fecha de la fase de grupos: deberá exhibir un cartel con la frase “El respeto es titular” durante el protocolo de inicio del encuentro, al momento de la formación de los equipos frente a la tribuna de honor. La consigna deberá proyectarse en la pantalla gigante de La Bombonera desde dos horas antes del inicio del partido hasta el final de la jornada, salvo durante las activaciones deportivas y comerciales de la competencia.
A su vez, durante los tres días previos al encuentro la institución deberá realizar una campaña en sus redes sociales oficiales con el mismo mensaje, previamente aprobada por la Dirección de Marketing de la CONMEBOL.
Conmebol sancionó a Boca por actos racistas: el caso
La sanción es como consecuencia del accionar de un hincha de Boca que realizó gestos racistas hacia la parcialidad de Cruzeiro durante el encuentro que se disputó en Belo Horizonte.
El simpatizante, de 29 años, fue detenido y posteriormente quedó a disposición de la Justicia de Minas Gerais, donde quedó imputado por el delito de racismo agravado debido a la difusión de las imágenes en redes sociales.
De acuerdo al artículo 15.2 del Código Disciplinario de la CONMEBOL, cualquier club cuyos aficionados “insulten o atenten contra la dignidad humana” por motivos de raza, color de piel, sexo, orientación sexual, etnia, idioma, credo, origen, discapacidad o ideología será sancionado con una multa mínima de u$s100.000, cifra que puede elevarse hasta u$s400.000 en caso de reincidencia.
Además, el organismo advirtió al Xeneize que futuras infracciones similares podrían derivar en sanciones más severas previstas en el artículo 27 del reglamento.