En una carrera marcada por las inclemencias climáticas, y un emocionante final, Sergio "Checho" Pérez consiguió un histórico triunfo en el Gran Premio de Mónaco. Desde 2003 que un latino no ganaba en el circuito callejero de Montecarlo. El mexicano se impuso gracias a una buena estrategia del equipo de Red Bull.
El piloto de Guadalajara no cometió errores y supo aguantar durante los últimos 15 minutos todos los ataques del español Carlos Sainz, que terminó en segundo lugar apenas a 1,1 segundos. El podio lo completó el neerlandés Max Verstappen. Charles Leclerc, que largó primero, otra vez se quedó con las manos vacías en su casa y no pudo ocultar su decepción.
Con estos resultados, Checo acortó distancia en el mundial de pilotos: quedó tercero en la tabla, a 15 puntos de Verstappen y a solo 5 de Leclerc. Tras la bandera cuadras el mexicano aseguró: "Es un sueño hecho realidad. Es un gran día para mí y mi país. Esta carrera siempre uno desea ganarla. Por eso la felicidad es tan grande".
La lluvia retrasó el inicio y, a las 15:18 hora local, los pilotos completaron una vuelta y regresaron a boxes cuando se llamó a la bandera roja. Los equipos esperaron hasta las 16:05 para comenzar una carrera en las calles anegadas de Montecarlo detrás del Safety Car con neumáticos de lluvia.
Checo en la vuelta 17 ya había quedado como líder, luego de las primeras detenciones y, como fue el primero en poner gomas intermedias entre los punteros, tuvo mejor ritmo y eso le permitió sacar una buena diferencia. Cuando hizo su segunda parada, volvió a la pista conservando el liderazgo.
Tras el duro choque de Mick Schumacher, que paralizó a todos en el circuito del Principado, al méxicano solo le quedó aguantar. Sainz achicó la diferencia y se le vino encima. También Verstappen y Leclerc, los cuatro primeros quedaron encerrados en solo dos segundos. A pesar de la presión Sainz no pudo y Checo se quedó con el GP.