Cuando el Sol entra en Escorpio, el universo nos invita a mirar hacia adentro y purgar todo aquello que ya no vibra con nuestra verdad. Es una temporada de introspección, poder personal y hay un ritual perfecto para transformar tu energía y renacer.
Durante la temporada escorpiana, lo importante no es agradar, sino ser fiel a uno mismo. Permitite sentir todo: el dolor, el placer, el deseo, la rabia, la pasión. Todo lo que reprimís, se estanca; todo lo que enfrentás, te libera.
Cuando el Sol entra en Escorpio, el universo nos invita a mirar hacia adentro y purgar todo aquello que ya no vibra con nuestra verdad. Es una temporada de introspección, poder personal y hay un ritual perfecto para transformar tu energía y renacer.
Este signo regido por Plutón, es el de las transformaciones profundas. Su vibra no teme al cambio, sino que lo abraza para renacer más fuerte. Durante esta etapa —que se extiende del 22 de octubre al 21 de noviembre—, las emociones se intensifican y todo lo oculto sale a la luz. Es el momento ideal para sanar, cortar lazos energéticos y reconectar con tu deseo más auténtico.
Este rito simbólico te ayudará a liberar bloqueos, sanar heridas y manifestar tu poder interior. Podés hacerlo entre el 22 y el 31 de octubre, cuando la energía escorpiana está más activa.
Elegí un espacio tranquilo y colocá una vela negra (para transmutar), una piedra obsidiana o turmalina (protección energética) y un vaso con agua (purificación).
En un papel, anotá todo lo que querés dejar atrás: miedos, relaciones tóxicas, pensamientos limitantes o culpas. Sé honesto.
Encendé la vela y, con cuidado, quemás el papel diciendo: “Libero con amor lo que ya no vibra conmigo. Me permito renacer en mi poder”.
Dejá que el humo se eleve mientras visualizás cómo tu energía se limpia y se renueva.
En otro papel, escribí tres afirmaciones poderosas en presente. Por ejemplo:
Guardá ese papel junto a una piedra o amuleto que te represente.