En las antiguas civilizaciones, los deportes ocupaban un lugar central en la vida cotidiana y significaban más que un simple entretenimiento. Un ejemplo notable son los mayas, quienes construyeron canchas de pelota que no solo eran escenarios deportivos, sino también sitios de gran relevancia ceremonial y rituales sagrados.
Recientemente, un estudio arqueológico de la Universidad de Cincinnati develó evidencia que sugiere que los antiguos mesoamericanos santificaban sus juegos con ofrendas a través de ritos. En este sentido, tenían una profunda conexión religiosa con muchos aspectos de su vida, incluidos los juegos a los que santificaban buscando la bendición de los dioses para garantizar el éxito en la competencia y la protección de los participantes.
Los antiguos mesoamericanos creían profundamente que los dioses atravesaban sus vidas diarias y que era importante conservar una buena relación con ellos para asegurar la prosperidad y abundancia de la comunidad.
Cómo era el ritual que se hacía en el pasado para atraer prosperidad y proteger las tierras
El análisis del ADN ambiental habilitó la identificación de diversas especies vegetales, entre las que se incluye la planta alucinógena conocida como xtabentun, madera de lanceta, chiles y jool.
Lo que hace único a este hallazgo es el uso de materiales perecederos. Nicholas Dunning, profesor de la Universidad de Cincinnati, indicó que, si bien las fuentes etnohistóricas sugieren el uso de materiales perecederos, es raro encontrar evidencia arqueológica como consecuencia de su rápida descomposición.
Es interesante saber que los mesoamericanos eran los pueblos indígenas que habitaban la región de Mesoamérica, que incluye áreas de México central y sur, así como partes de Guatemala, Belice, Honduras, El Salvador y Nicaragua. Estas ciudades coincidían una serie de características culturales, lingüísticas y religiosas, y desarrollaron algunas de las civilizaciones más evolucionadas de las Américas antes de la llegada de los europeos.
Cómo se descubrieron los elementos claves del ritual
El estudio científico se dedicó a examinar el ADN ambiental (ADNe) con el fin de discernir una variedad de plantas utilizadas en ceremonias en la histórica urbe maya de Yaxnohcah.
Así, descubrieron que las ofrendas constituían parte de una ceremonia destinada a bendecir y proteger los campos de juego recién construidos. David Lentz, profesor de la Universidad de Cincinnati, dijo:"Cuando los antiguos mayas erigían un nuevo edificio, pedían a los dioses que protegieran a sus habitantes". Esta práctica se observó en diversos proyectos de construcción de los mayas, donde continuamente se encontraban objetos ceremoniales, como cerámica y joyas.