A fines de noviembre de 2021, Emma Majo, una analista informática, presentó una dura demanda contra PlayStation en un tribunal de California. Denunció despidos injustificados y acusó a la empresa de sexista. Cuando el caso estaba por naufragar ahora ocho mujeres sumaron su testimonio y la compañía deberá dar explicaciones.
El mes pasado el gigante de los videojuegos había pedido desestimar la demanda ante la falta de pruebas. En respuesta, varias antiguas empleadas dieron un paso al frente para describir el "ambiente tóxico" que impera en las oficinas de la firma en los Estados Unidos.
No es la primera acusación de este estilo que surge en la industria. Ubisoft, Activision y Riot Games, desarrollador del popular League of Legend, han tenido que enfrentar acusaciones similares.
En sus declaraciones, las mujeres describen a PlayStation como un lugar de trabajo "hostil hacia las mujeres". Si bien son muchas las situaciones que relatan lo que se repite en cada uno de sus casos son los "comentarios denigrantes", las "insinuaciones inoportunas" y la falta de interés hacia su trabajo.
Sony argumentó en febrero que la denuncia de Majo no había podido identificar "una sola política, práctica o procedimiento" del que se desprendiera la supuesta discriminación por sexo.
El juez valorará los testimonios que se han sumado a principios de marzo a la demanda colectiva en una audiencia que se celebrará en abril.