Irán aseguró tener el control total del estrecho de Ormuz y amenazó con atacar a los buques militares que se acerquen

La tensión militar en Medio Oriente escala a niveles críticos tras el fracaso de las conversaciones bilaterales en Islamabad y las disputas por el control del tráfico comercial.

La Guardia Revolucionaria de Irán advirtió este domingo que la presencia de buques militares extranjeros cerca del estrecho de Ormuz significará una ruptura del alto el fuego. La fuerza militar prometió una respuesta contundente ante esta posibilidad.

A través de un comunicado oficial, el cuerpo militar rechazó las versiones de Washington sobre un supuesto bloqueo. "La Armada de la Guardia Revolucionaria Islámica anuncia que, contrariamente a las falsas afirmaciones de algunos funcionarios enemigos, el estrecho de Ormuz está bajo control y gestión inteligentes, abierto al paso inocuo de buques civiles y sujeto a regulaciones específicas", afirmó.

Asimismo, la advertencia iraní remarcó la prohibición de acceso para flotas militares en esa vía marítima. "Cualquier embarcación militar que, bajo cualquier pretexto o justificación, intente aproximarse al estrecho de Ormuz será considerada una violación del alto el fuego y será objeto de una respuesta contundente", señaló el documento.

La posición de Teherán responde a las previas declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, quien prometió retirar las minas del estrecho. El mandatario aseguró además que su país bloqueará a todas las embarcaciones comerciales que paguen peajes bajo las condiciones de Irán.

Donald Trump condicionó el diálogo con nuevas advertencias

En paralelo a la disputa marítima, Trump exigió el retorno de Irán a la mesa de negociaciones y desestimó la capacidad de presión del país persa. "Creo que van a volver y nos van a dar todo lo que queremos", afirmó en una entrevista televisiva, para luego añadir: "Lo quiero todo. No tienen cartas".

El jefe de Estado defendió su retórica agresiva como una táctica efectiva de política exterior. "Cuando hablo de una civilización, realmente cambió. De verdad lo hizo. Pero piénsenlo: ellos pueden decir ‘Muerte a Estados Unidos. Muerte a esto’", expresó. Añadió luego: "Y yo hago una declaración y dicen: ‘Oh, qué escándalo’. Esa declaración los llevó a la mesa de negociación y no se han ido".

Ante la falta de resultados en las conversaciones de Islamabad, el presidente norteamericano amenazó con un ataque directo a la infraestructura energética. "Podría acabar con Irán en un día", reiteró, y precisó: "En una hora podría destruir toda su energía, todo, todas sus plantas, sus plantas de generación eléctrica, que son muy importantes. Y odio tener que hacerlo, porque si lo hago, les toma 10 años reconstruirlo, nunca podrán reconstruirlo. Y lo otro que destruyes son los puentes".