El último mensaje enviado por Daniela Villalba, la mujer de 29 años asesinada en Córdoba, a una amiga el lunes por la noche se convirtió en la pista central para la Justicia en su intento de precisar el momento exacto del crimen. La joven fue encontrada muerta este miércoles con heridas cortopunzantes en su departamento del barrio Cofico, luego de pasar dos días inubicable.
El análisis de las comunicaciones telefónicas, sumado al hallazgo de una valija con ropa ensangrentada y el registro de cámaras de seguridad, guía a los investigadores para identificar al asesino que ingresó a su vivienda de la calle Las Heras al 200.
La víctima trabajaba en un comercio textil ubicado en la intersección de Jujuy y La Rioja. Las alertas sobre su desaparición surgieron cuando dejó de contestar los chats el lunes de manera repentina y se confirmaron el martes por la mañana tras su ausencia injustificada en el trabajo.
La mujer habría enviado un último mensaje pidiendo auxilio.
Redes sociales
La reconstrucción del caso se concentra en los textos enviados entre las 22 y las 23 del lunes a una amiga que planeaba ir a su casa. Primero, la joven le escribió: "Me voy a ocupar, ya te llamo". Minutos después envió la frase que ahora investiga la Policía: "Ya me desocupé". Ante la consulta de su allegada para ir al departamento, Daniela contestó: "Sí, voy poniendo la pava".
Los chats confirman el momento exacto en que la víctima cortó la comunicación
La amiga llegó a la puerta del edificio unos 15 minutos después del último envío, pero Daniela nunca bajó a abrirle ni respondió el timbre. La aplicación de mensajería mostró el último acuse de lectura con doble tilde a las 22.49, mientras que una posterior notificación enviada a las 23.15 jamás llegó al teléfono. Las autoridades sospechan que el agresor ya estaba con ella al momento de la charla y atacó a la víctima inmediatamente después de esa respuesta.
El caso dio un giro el martes cuando recolectores de basura hallaron un equipaje tirado en un contenedor a pocas cuadras del lugar. La valija guardaba en su interior prendas manchadas de sangre, una peluca y una identificación con el nombre de Villalba, lo que relacionó la búsqueda con un delito violento.
Ante la falta de novedades y la persistencia de la inconexión, la amiga retornó al edificio el miércoles. Un olor penetrante en el pasillo la llevó a llamar al 911, lo que permitió a los efectivos policiales ingresar por la fuerza a la vivienda. El cuerpo de Daniela yacía en la cama del dormitorio, cubierto por una sábana y con heridas profundas de arma blanca en el cuello y las extremidades superiores.
Los videos captan a un hombre sospechoso que ingresó al departamento de la víctima
Las imágenes del circuito cerrado de televisión del edificio muestran a un hombre que entra a la propiedad y se retira al cabo de un tiempo acotado. La descripción parcial indica que se trata de un sujeto de contextura alta, con gorra y cabello algo largo, aunque la calidad del material no permite reconocer su rostro con exactitud.
La causa no tiene imputados ni detenidos por el momento, mientras los peritajes descartaron la intervención del padre del hijo de Daniela. La Fiscalía busca con intensidad el teléfono celular de la joven, sustraído de la escena del crimen, con la finalidad de revisar las llamadas y los mensajes previos al ataque.