"Violencia digital": la Justicia le prohibió a una madre subir fotos de su hija adolescente a internet
La magistrada ordenó retirar de forma inmediata todo el contenido de la menor de las plataformas digitales. La medida busca proteger la intimidad de la joven, quien denunció el uso indebido de su imagen para fines publicitarios.
La justicia mendocina prohibió a una madre subir fotos de su hija a redes sociales, por pedido de la adolescente.
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El Juzgado de Familia de Las Heras, en Mendoza, dictó una resolución inédita tras el reclamo de una adolescente contra su propia madre. La joven acudió a tribunales para exigir que su mamá dejara de exponer su vida privada en redes sociales, y consiguió un fallo que ordena borrar fotos y videos para frenar el daño psicológico provocado.
La adolescente fue víctima de acoso escolar luego de que sus retratos personales terminaran en aplicaciones de citas para adultos. La madre utilizaba el material visual de su hija para promocionar servicios profesionales en estados de WhatsApp y perfiles digitales. Esta práctica, conocida como sharenting, vulneró los derechos personalísimos de la menor.
La jueza Carina Viviana Santillán aplicó una medida cautelar de protección urgente ante el riesgo de que el material continúe su viralización. La sentencia exige a la mujer abstenerse de cualquier tipo de difusión de la imagen de su hija, ya que el tribunal priorizó el derecho al honor y la dignidad por sobre la libertad de expresión.
Madre e hijos
La decisión judicial obligó a la madre de la menor a eliminar de todos sus dispositivos las imágenes de la adolescente.
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"El sharenting, entendido como la difusión de imágenes o relatos de niños por parte de adultos, sin resguardo de sus derechos personalísimos, configura una forma de violencia digital y simbólica", remarcó el documento judicial.
El fallo menciona que la acción realizada por el adulto, en este caso la madre, "vulnera los derechos a la intimidad, identidad, imagen, honor y dignidad de niños, niñas y adolescentes, generando además una huella digital permanente, de imposible control posterior, con consecuencias psico-emocionales y jurídicas futuras" sobre el menor de edad.
La interpretación legal sostiene que el entorno digital convierte la exposición en un peligro incontrolable para el proyecto de vida adolescente. En caso de desobedecer la prohibición, la madre enfrentará duras sanciones civiles y penales. El fallo marca un límite claro para los padres que sobreexponen a sus hijos en la web.
Especialistas advierten que esta conducta de los adultos puede facilitar delitos graves como el grooming o el robo de identidad. La Justicia mendocina determinó que la protección de la integridad emocional debe prevalecer ante cualquier interés comercial materno, y el caso sienta un precedente fundamental para el derecho informático y familiar.