- Lorenzo Sassi, un joven de 19 años de Burzaco, se hizo conocido en redes por vender pizzas caseras para financiar sus estudios.
- El emprendedor denunció haber sido víctima de una estafa por casi 2 millones de pesos cuando intentó comprar una amasadora.
- La historia generó una ola de apoyo de clientes y seguidores que lo acompañaron tras el golpe económico.
- A pesar de la pérdida, aseguró que continuará apostando por su emprendimiento gastronómico.
Lo que comenzó como un pequeño emprendimiento de pizzas para costear sus estudios terminó convirtiéndose en una historia conocida por miles de personas en redes sociales. Lorenzo Sassi, un joven de 19 años de Burzaco que vende pizzas caseras en la puerta de su casa, volvió a ser noticia luego de denunciar que fue estafado por casi dos millones de pesos cuando intentaba mejorar su producción.
El caso generó una fuerte repercusión entre quienes ya seguían su historia. Durante los últimos meses, Lorenzo había ganado popularidad por mostrar el crecimiento de su negocio gastronómico, que nació con pocas unidades diarias y logró construir una clientela fiel en la zona de Almirante Brown.
Quién es el joven que se hizo viral por el apoyo de sus seguidores
Según relató, la estafa por $1.800.000 ocurrió cuando decidió comprar una amasadora de mayor tamaño para responder al aumento de la demanda. El joven explicó que el crecimiento del emprendimiento lo obligaba a buscar una solución para producir más pizzas por día, ya que la maquinaria que utilizaba había quedado limitada para el volumen de trabajo que manejaba actualmente.
Lorenzo encontró una publicación en Facebook Marketplace y, después de verificar datos que consideró confiables, inició la operación. “Me pasaron un WhatsApp. Estaba muy armado, tenía un catálogo extenso, aparecía el nombre y la dirección. Busqué todo y se veía confiable. Nunca pensé que podían estar haciéndose pasar por el local”, contó.
Lorenzo Sassi tiene 19 años y creó un emprendimiento de pizzas para pagarse los estudios.
De acuerdo con su denuncia, los supuestos vendedores le solicitaron una seña y luego el pago total del equipo. “Hasta 5 minutos antes ellos me seguían respondiendo y como tenía que ponerme a trabajar terminé de pasar los 30 mil para completar $1.800.000. Después me borraron todos los mensajes, me bloquearon y cuando los chicos llegaron les dijeron que no eran ellos”, explicó.
A pesar de la pérdida económica, el joven aseguró que seguirá adelante con su proyecto. Además, destacó el respaldo recibido en redes sociales y entre sus clientes habituales. “La gente me mandó mensajes. Lo agradecí mucho porque ayudó en lo anímico. Detrás de esa plata había muchas horas trabajadas, mucho esfuerzo y muchos días de trabajo. Que la gente me haya acompañado de esa manera me ayudó a seguir adelante y a levantarme rápido”, afirmó.