El telescopio espacial James Webb de la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) realizó una observación de la que sería la galaxia más antigua conocida, solo 290 millones de años después del Big Bang, en la que además detectó la presencia de oxígeno. La existencia de gas vital habla de que miles de generaciones de estrellas ya vivían y morían antes de los estudios de observación.
James Webb (JWST) es uno de los observatorios espaciales más evolucionados jamás construidos. Creado en colaboración entre la NASA, la Agencia Espacial Europea (ESA) y la Agencia Espacial Canadiense (CSA), el JWST fue lanzado al cosmos el 25 de diciembre de 2021.
Esta poderosa herramienta simboliza un avance relevante en la astronomía y la astrofísica, con cualidades mucho mayores que las de su predecesor, el telescopio espacial Hubble. Sus observaciones prometen responder a algunas de las preguntas más esenciales sobre el origen y la evolución del universo, la formación de estrellas y esferas planetarias, y la probabilidad de vida en otros mundos.
El telescopio espacial James Webb
Por qué el telescopio de la NASA está investigando una galaxia lejana y dónde se encuentra
Durante los dos últimos años, el cuerpo de científicos utilizó el telescopio espacial para explorar lo que los astrónomos denominan Amanecer Cósmico: el ciclo de los primeros cientos de millones de años tras el Big Bang, en el que aparecieron las primeras galaxias.
Estas galaxias brindan una visión vital de las formas en que el gas, las estrellas y los agujeros negros estaban mutando cuando el universo era muy joven. En octubre de 2023 y enero de 2024, un equipo internacional de astrónomos utilizó el telescopio espacial para estudiar galaxias como parte del programa Estudio extragaláctico profundo evolucionado del James Webb (JADES).
Los científicos concluyeron que una de esas galaxias, JADES-GS-z14-0, se sitúa a un desplazamiento al rojo de 14,32, lo que la transforma en la más distante conocida hasta la fecha y que corresponde a unos 290 millones de años después del Big Bang. Estudiar las primeras galaxias resulta complejo porque, cuando surge su luz esta se ubica en la parte azul del espectro y cuando llega a la Tierra se mueve hacia la parte infrarroja debido a la expansión del universo, en un suceso conocido como desplazamiento al rojo (redshift).
La forma de decir que se trata de un objeto muy lejano es, justamente, midiendo ese desplazamiento al rojo, que es un parámetro de la expansión del universo. Las observaciones detallan que JADES-GS-z14-0 es similar a los tipos de galaxias que, según los modelos teóricos y las simulaciones por ordenador, existían en el universo antiguo.