Luego de la muerte de Camila Soledad González, la joven de 29 años que cayó desde un sexto piso en la ciudad de Corrientes, la Justicia imputó a su expareja, un médico de la provincia que fue acusado por “homicidio agravado por el vínculo y por mediar violencia de género” y pidieron prisión preventiva.
La fiscal Lucrecia Troia está a cargo del caso y explicó cómo avanza el caso en diálogo con Radio Sudamericana: “Se secuestraron teléfonos, se realizaron pericias en el lugar y el imputado ya declaró en sede judicial”. La investigación incorporó testimonios que vinculan un vínculo tóxico.
Además, el hijo de 10 años de la víctima será sometido a una Cámara Gesell. “Se está tramitando, pero no se quiere revictimizar al menor. Habría estado en el lugar del hecho, pero necesitamos escucharlo a él”, explicó Troia.
Una amiga de la víctima aportó detalles sobre el vínculo que tenía con el médico identificado como L.L.C. y, según compartió el diario El Litoral, se puede ver la conversación con la amiga donde ella le dice que “la relación se volvió súpertóxica, pero yo opté por no darle bolilla”.
“La casa estaba llena de cámaras y me controlaba todo el tiempo. Yo ya entendí, no le sigo el juego”, agregó. Ante esto, el abogado defensor Facundo Leguizamón declaró que el acusado entregó el celular.
Además, explicó su versión de los hechos y, según el relato del acusado, Camila salió corriendo hacia el balcón, se colgó de la baranda y él intentó sujetarla del brazo, pidiéndole ayuda al hijo de la joven: “Tras varios minutos de forcejeo, gritando y pidiendo auxilio, ella terminó cayendo”.