Sobre el mediodía de este jueves se vivió un momento de máxima tensión en el Barrio Norte cuando un operativo policial intentó ingresar a un hotel familiar para desalojar a unas 10 familias que viven en el lugar.
Sobre el mediodía de este jueves se vivió un momento de máxima tensión en el Barrio Norte cuando un operativo policial intentó ingresar a un hotel familiar para desalojar a unas 10 familias que viven en el lugar.
El hecho ocurrió en la intersección de Pueyrredón y Marcelo T. de Alvear, cuando integrantes de la Policía de la Ciudad y Bomberos llegaron con la intención de desalojar un hotel ocupado por 27 personas adultas y dos menores de edad. En pleno operativo, un hombre comenzó a arrojar elementos contra los agentes de las fuerzas de seguridad y amenazó con saltar desde la terraza del edificio.
“Esta mañana vino la Policía y nos dijo que nos daba 10 minutos para salir del lugar y si no ‘nos rompían todo’”, señaló Alejandro, uno de los inquilinos que reside en el lugar, en diálogo con los medios de comunicación presentes. “Lo que ahora vamos a averiguar es si hay algún expediente porque acá ninguno de nosotros fue notificado”, aseguró.
El momento de tensión se vivió cuando un inquilino se encadenó en el lugar para evitar el desalojo ya que realizan al dueño del hotel con quien no tienen un contrato, sino que hasta el momento el pago mensual se realizaba “de palabra”. “Nos alquilaban de palabra casi 30 mil pesos, dependiendo la habitación. El edificio está por caerse abajo, vivimos en las peores condiciones”, aseguró.
Al mismo tiempo, otra de las inquilinas que está viviendo en el hotel hace dos años, aseguró que le cortaron la luz y el agua.
Acompañados de algunos de los inquilinos, C5N logró ingresar al hotel que funciona como un alquiler para las familias y según se podían ver en las imágenes, las condiciones que no son las adecuadas ya que algunos tenían los colchones en el suelo con la mampostería caída.
“Cortaron el agua y la luz sin avisarnos. En este hotel hay 20 habitaciones”, señaló uno de los inquilinos que vive solo en una de las habitaciones, mientras que una mujer aseguró que hasta abril pagó un alquiler de $22 mil, pero que después de ese momento, “el dueño desapareció”. “Ahora nos trajo el matón acá diciendo que era representante del dueño cuando en realidad no era nada y con otro chico evitamos que intentara ingresar porque le pedimos el documento y no nos quiso dar. Se fue solo”, aseguró Yamila.
La misma mujer aseguró que el dueño del hotel, de nombre Marcelo, los amenazó: “Nos mandó patovicas y andaba por acá fumando marihuana, haciéndose el loco y nos dijo que iba a traer gente a sacaros a cualquier hora. Hoy vino con la policía diciendo que tenían la orden de desalojo, pero cuando le pedí que nos muestren el papel pero no lo quisieron mostrar, quiere decir que no existía”.