La lucha de Luna Flores no puede: la adolescente de 15 años de Gualeguay, Entre Ríos, enfrenta una situación crítica con un cáncer que afecta su riñón derecho y su glándula suprarrenal.
Luna Flores padece un linfoma no Hodgkin y necesita viajar a Uruguay para un tratamiento de vanguardia. La familia lanzó una colecta solidaria para alcanzar los 140 mil dólares que separan a la adolescente de una nueva oportunidad de vida.
La lucha de Luna Flores no puede: la adolescente de 15 años de Gualeguay, Entre Ríos, enfrenta una situación crítica con un cáncer que afecta su riñón derecho y su glándula suprarrenal.
Luego de agotar las instancias médicas en el Hospital San Roque de Paraná, y de realizar interconsultas con otros centros de salud como el Hospital Garrahan y el Hospital General de Niños R. Gutiérrez, en la Ciudad, su familia logró dar con un tratamiento: la inmunoterapia CAR-T.
Si bien esta terapia se realiza en Barcelona, España, también tienen una posibilidad más cerca para atenderse en el Sanatorio Pérez Scremini, en Uruguay.
Para costear económicamente el tratamiento, necesitan 140 mil dólares (222 millones de pesos), por lo que lanzaron una colecta solidaria y la mayor difusión del caso: quienes quieran colaborar pueden hacerlo al alias: MICRO.MUSICO.URNA, cuya titular es Romina Mabel Paredes (mamá de Luna).
"Hasta ahora la obra social ha costado todo. En esta situación nos respondieron que lo están considerando", detalló la madre a C5N. Tanto Paredes como su esposo, Ramón Flores, tienen la cobertura de la obra social OSER (Obra Social de Entre Ríos) que les permitió avanzar en el diagnóstico y tratamiento hasta esta instancia crucial.
"A Luna le gusta mucho dibujar, leer, escuchar rock nacional... Pastelería, disfruta mucho de la buena comida. Es buena persona, merece revancha. Haríamos lo que sea para que sane", detalló su madre. La mujer subrayó a C5N que si la enfermedad -linfoma no Hodgkin- no cede "no se puede realizar el trasplante" por eso necesitan que se revierta el estado con esta medicación.
Luna sigue, a pesar de todo, yendo a la escuela. El mal trago empezó en julio de 2024, aunque la enfermedad persiste. Lo hace bajo los cuidados correspondientes, pero el tiempo no para y ella necesita tratarse de forma urgente. Sus padres, docente y sargento de policía, cuentan con la ayuda de la comunidad y una red de contención importante, y no van a bajar los brazos hasta ver a su hija sana.