Una investigación realizada por British Standards Institution (BSI), el organismo de normalización del Reino Unido, reveló que el 47% de los jóvenes británicos de entre 16 y 21 años desearía haber crecido en un mundo sin internet, mientras que el 50% cree que un "toque de queda" en redes sociales mejoraría sus vidas.
El estudio, que encuestó a 1.293 jóvenes, señala que, si bien tres cuartas partes (74%) admiten pasar más tiempo en línea desde la pandemia y dos tercios dedican más de dos horas diarias a las redes sociales, el 68% de ellos afirma sentirse peor consigo mismos después de estas interacciones.
"A las generaciones más jóvenes se les prometió tecnología que crearía oportunidades, mejoraría el acceso a la información y acercaría a las personas a sus amigos. Sin embargo, nuestra investigación demuestra que, además de esto, expone a los jóvenes a riesgos y, en muchos casos, afecta negativamente su calidad de vida", señaló Susan Taylor Martin, directora ejecutiva de BSI.
La desconexión entre padres e hijos en el ámbito digital es otro hallazgo alarmante. El 42% de los jóvenes encuestados admitió haber mentido a sus padres o tutores sobre sus actividades en línea, y una proporción considerable ha simulado ser otra persona (27%) o una edad diferente (42%).
Además, el 27% de los encuestados apoya la prohibición de teléfonos en las escuelas y un contundente 79% cree que las empresas tecnológicas deberían estar legalmente obligadas a incorporar medidas de protección de privacidad, como la verificación de edad o identidad.
Las diferencias de género en la experiencia en línea también son notables. Las mujeres jóvenes reportan mayor exposición al acoso (37% frente al 28% de los hombres) y son más propensas a comparar su apariencia (85%) o a ser influenciadas por compras en redes sociales (79%).