Experto en ciberseguridad advirtió sobre la gravedad de subir fotos de niños a redes sociales

Las redes no son un lugar seguro para la infancia. Un experto advierte sobre consecuencias invisibles pero reales.

Publicar imágenes de menores en plataformas como Instagram esconde riesgos que pueden ser más profundos de lo que se cree, por lo que lejos está de ser una acción inocente. José Javier Pastor, un experto en ciberseguridad, conocido en el mundo digital como "Hackavis", alertó sobre las consecuencias que puede tener esta práctica cotidiana, especialmente cuando las fotos son de alta calidad y muestran a los niños en situaciones íntimas o cotidianas.

Durante una entrevista, el especialista en ciberseguridad remarcó que estas imágenes pueden ser captadas por personas con intenciones perturbadoras y luego manipuladas mediante inteligencia artificial, llegando incluso a difundirse en foros clandestinos. Advirtió que esto ocurre con mayor frecuencia de lo que muchos suponen, afectando especialmente a niñas y adolescentes.

Más allá de la alarma, su mensaje apunta a generar conciencia sobre la exposición innecesaria de los menores en internet y la falta de controles adecuados para proteger su identidad en el entorno digital.

Foto familiar

Qué puede pasar si subo fotos de menores a las redes, según el experto en ciberseguridad

Para José Javier Pastor, subir fotos de hijos o hijas a redes sociales puede abrir la puerta a una serie de riesgos que escapan al control de quienes publican. En sus palabras, "estás poniendo a tu hijo en calidad súper buena en Instagram, pasan una IA y comienzan a pasarse en foros".

Esto significa que una imagen aparentemente inofensiva, por ejemplo, de un niño en la bañera o en la playa, puede ser manipulada con herramientas de inteligencia artificial para generar contenido sensible que luego circula en espacios virtuales inapropiados.

El experto pone el foco en una práctica que crece con el auge de la exposición familiar en redes, sobre todo entre quienes buscan ganar notoriedad como “madres o padres influencers”.

Según Hackavis, hay un patrón preocupante que muestra que muchas de las imágenes modificadas con IA tienen como protagonistas a niñas de entre 14 y 15 años. En algunos casos, los agresores digitales utilizan fotos escolares para crear contenido falso y humillante que se viraliza entre compañeros, lo que puede derivar en consecuencias emocionales y legales graves.

Celular niños adultos

Pastor remarca que no existe ninguna necesidad real de compartir este tipo de contenido en redes sociales. Recalca que los adultos deberían priorizar medios más privados, como enviar las imágenes por mensajería instantánea o mostrarlas en persona.

A su entender, la publicación pública de imágenes de menores no aporta beneficios reales y, en cambio, puede generar arrepentimientos irreversibles cuando ya es demasiado tarde. Es así que termina su intervención diciendo: “Cuando ya les pase algo, dirán, ¿para qué he hecho esto?”.