Tradición en Semana Santa: cuáles son los alimentos que se pueden comer en Cuaresma y cuáles no

Se acerca una de las festividades más importantes de la Iglesia Católica y repasamos los alimentos que se pueden comer y los que no.

Se acerca la Semana Santa, una de las festividades más importantes para los cristianos y católicos, que comienza el Miércoles de Ceniza y finaliza con el Domingo de Resurección. Esta tradición para el catolicismo es una de las más importantes ya que guarda un significado especial por ser un espacio para la conmemoración del tiempo que Jesús permaneció en el desierto de Jerusalén. Sin embargo, los ortodoxos también respetan la alimentación porque se considera que determinadas comidas no se pueden consumir.

Esta es una etapa en la que la Iglesia invita a sus fieles a purificarse para reconciliarse con su fe y con ellos mismos. A continuación, conocé cuáles son los alimentos que se pueden comer y cuáles no.

Qué alimentos se pueden comer y cuáles no en Semana Santa según la tradición

Durante los días de vigilia se practica el ayuno y la abstinencia de ingerir carne durante el período de Cuaresma, es decir, el Miércoles de Ceniza y todos los viernes, además del Jueves Santo y del Viernes Santo. La razón de la negativa para el consumo de carne radica en la honra a Jesús y además, es considerado una especia de castigo.

Según la tradición, los alimentos que se pueden comer en Semana Santa son:

  • Pollo
  • Pavo
  • Verduras
  • Frutas
  • Pescado y Mariscos

Según la tradición, los alimentos que no se pueden comer en Semana Santa son:

  • Carne de res (ternera, novillo, vaca, toro)
  • Carne de cerdo
  • Cordero
  • Pato y ganso
  • Otras carnes (Ciervo, Alce, Reno, Cabra y Jabalí)

Con respecto a los alimentos dulces en Semana Santa se destacan algunos como las torrijas que consiste en una rebanada de pan que se empapa en leche, almíbar o vino y, tras ser rebozada en huevo, se fríe en aceite, los huevos de Pascua de chocolate y la rosca de pascua.