El Ente Municipal de Fiscalización y Control de la Municipalidad de Córdoba revocó de manera definitiva la habilitación de Wachitas Bar, el local nocturno apuntado en el femicidio de Agostina Vega, tras constatar reiteradas irregularidades en seguridad, higiene y funcionamiento. El boliche había quedado bajo la lupa porque Soledad Andreani, una de las imputadas por el crimen de la adolescente de 14 años, trabajaba allí.
En el comunicado oficial donde se dio a conocer la clausura definitiva del local, destacaron que las actas labradas entre 2024 y 2026 “registraron deficiencias edilicias, fallas en las instalaciones eléctricas, irregularidades en materia de prevención de incendios y modificaciones no autorizadas en el inmueble, entre otras observaciones”. Por lo tanto, tras tres clausuras en menos de dos años, se resolvió revocar la habilitación.
La medida afecta solo la actividad comercial, permitiendo el ingreso al inmueble para realizar reparaciones exigidas por las autoridades.
Soledad Andreani - Agostina Vega
¿Por qué se relaciona el lugar con el femicidio de Agostina Vega?
Desde el principio de la investigación por la desaparición y posterior femicidio de Agostina Vega, el bar Wachitas quedó vinculado al caso porque Soledad Andreani, una de las detenidas y cercana a los dueños, trabajaba en el lugar y mantenía una estrecha relación con los dueños del establecimiento y era la expareja de Claudio Barrelier.
Andreani enfrenta cargos por encubrimiento agravado, al igual que Osvaldo Fassetta, mientras que Barrelier está acusado como autor material del femicidio. Para los investigadores, la participación de Andreani fue clave ya que era propietaria del Ford Ka negro utilizado para trasladar el cuerpo desde Cofico hasta un descampado en Ampliación Ferreyra.
Fuentes judiciales informaron que los tres sospechosos comparecerán ante el fiscal Raúl Garzón en los Tribunales provinciales para responder por las acusaciones que pesan en su contra. De acuerdo con la hipótesis de la fiscalía, el crimen no habría sido cometido por una sola persona. Los investigadores sostienen que cada uno de los acusados habría tenido una participación específica antes o después del asesinato.