Conocé los detalles sobre el agregado de sal en la carne de los asados
Para quienes cocinan asado, saben que la sal es un dilema: Hay quienes ponen mucha y hay quienes ni la utilizan.
La proporción ideal de sal es el 0,5% del peso total de la carne, señala Luciano Luchetti. En un kilo de carne, se recomiendan aproximadamente 5 gramos de sal.
La sal fina se usa para corregir al final, no al inicio en cortes grandes.
La elección entre sal gruesa, entrefina o fina depende del corte y la cocción.
El asado es mucho más que una comida: es un ritual arraigado en la cultura argentina, donde cada detalle cuenta para lograr un buen resultado. Entre brasas, tiempos de cocción y cortes elegidos, hay un elemento que suele generar debates y opiniones encontradas incluso entre los más experimentados: la sal.
Este ingrediente ocupa un lugar central en la discusión. Algunos la consideran clave desde el inicio, otros prefieren agregarla al final y no faltan quienes sostienen reglas casi sagradas sobre su uso. En ese escenario, una recomendación de Luciano Luchetti empezó a llamar la atención de los fanáticos del asado, ya que apunta directamente al equilibrio justo para realzar el sabor sin arruinar la preparación.
Cuál es la forma ideal de salar la carne según expertos
sal gruesa
El especialista detalló que la cantidad ideal de sal para la carne ronda el 0,5% del peso total del corte. Como explicó Luchetti en un video de TikTok, la carne absorbe casi exactamente la sal que necesita para quedar en su punto justo. Por ejemplo, para un kilo de carne, se deben usar alrededor de cinco gramos de sal.
Además, aclaró que si al finalizar la cocción el sabor resulta algo suave, se puede corregir sin problema.“Una vez fuera de la parrilla, se prueba el corte y, si falta sal, se ajusta con sal fina”, señaló. De ese modo, se consigue un asado equilibrado sin riesgo de pasarse.
En cuanto a los tipos de sal, la parrillera o gruesa es la más tradicional y se recomienda para cortes grandes y de cocción lenta, ya que penetra de forma gradual y permite formar una costra sabrosa sin resecar la carne. La sal entrefina, de grano intermedio, es más versátil y se adapta bien a cortes medianos, ofreciendo un salado más uniforme. Por último, la sal fina se disuelve rápidamente y es ideal para ajustes finales o cortes muy delgados y de cocción rápida.