Lavar las ventanas es una de las tareas más molestas de la casa ya que, la mayoría de las veces, los productos que compramos en el supermercado dejan marcas o no eliminan ciertas manchas a fondo. Sin embargo, no hace falta gastar mucho dinero para tener vidrios impecables, ya que pueden limpiarse con sal.
Esta receta casera tiene varias ventajas. Por un lado, es económica, rápida y se prepara con ingredientes de uso común, así que te saca de cualquier apuro. Por otro, te permite evitar productos químicos o limpiadores con sustancias que puedan causar irritación, especialmente si hay alérgicos en la familia.
Pero también hay un motivo adicional y muy útil en invierno: limpiar las ventanas con sal evita que se empañen. Los vidrios quedan protegidos contra las bajas temperaturas y se retrasa la formación de humedad o hielo, lo que también ayuda a que luzcan perfectos por más tiempo.