Súper El Niño: qué es y cómo se forma el temido fenómeno meteorológico que puede impactar en Argentina

Caracterizado por cambios de temperatura oceánica en el Pacífico, el evento produce alteraciones climáticas que tendrían efecto en Sudamérica. Ya ocurrió en 1877 y provocó una hambruna mundial que causó la muerte de más de 50 millones de personas.

El fenómeno de "Súper El Niño" genera preocupación en los organismos climatológicos internacionales, quienes elevaron el nivel de alerta al señalar que avanza a un mayor ritmo de lo previsto y podría llegar a impactar en Argentina.

El Centro de Predicción Climática de la NOAA publicó una actualización que marca un giro importante respecto del mes abril: donde antes se proyectaban condiciones neutrales hasta junio, ahora se anticipa que el mismo superará el umbral de activación en las próximas semanas.

Los parámetros actuales guardan similitud con el fenómeno climatológico ocurrido en 1877, el cual ocasionó una hambruna mundial que causó la muerte de más de 50 millones de personas.

"El fenómeno de El Niño más intenso registrado entre 1877 y 1878 propició las condiciones que derivaron en una hambruna mundial que causó la muerte de más de 50 millones de personas en India, China, Brasil y otros países. Esto representaba entre el 3 y el 4% de la población mundial estimada en aquel momento, lo que equivaldría a al menos 250 millones de personas si ocurriera hoy", publicó días atrás en un artículo el periódico estadounidense The Washington Post.

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El mundo en alerta por la aceleración del

El mundo en alerta por la aceleración del "El Súper Niño"

Qué es "Súper El Niño"

El Niño es un ciclo climático natural que ocurre cuando las aguas del Pacífico ecuatorial tropical se calientan por encima de sus valores históricos promedio, lo que desencadena cambios en los patrones de viento a escala global con efectos en cadena sobre el clima de distintas regiones del planeta. El fenómeno se repite aproximadamente cada dos a siete años y suele durar entre nueve y doce meses, alcanzando su pico de intensidad durante el invierno del hemisferio norte.

La intensidad se mide por cuánto superan las temperaturas del agua el promedio histórico en una zona determinada del Pacífico ecuatorial. Las condiciones de El Niño débil se activan cuando ese exceso supera los 0,5 grados Celsius durante un tiempo prolongado. Para que el evento sea clasificado como "Súper El Niño", las temperaturas deben estar más de 2 grados por encima del promedio, un umbral que marca la diferencia entre un fenómeno moderado y uno que pueda llegar a generar consecuencias extremas a escala mundial.

Qué efectos puede generar "Súper El Niño"

Los eventos intensos de El Niño producen efectos opuestos según la región, por ejemplo mientras algunas zonas sufren sequías severas, olas de calor e incremento del riesgo de incendios forestales, otras quedan expuestas a lluvias torrenciales e inundaciones. El Servicio Meteorológico Nacional de Argentina ya monitorea la evolución del fenómeno y su posible impacto sobre el territorio nacional, donde episodios anteriores de El Niño estuvieron asociados a precipitaciones extremas en la región pampeana y el litoral.

A escala global, el fenómeno puede frenar la temporada de huracanes en el Atlántico y el Caribe, al tiempo que vuelve más activa la temporada en el Pacífico central y oriental. También reduce los monzones en India y el sudeste asiático, intensifica las sequías en el sureste de África durante el verano austral y genera inviernos más cálidos y húmedos en la franja sur de Estados Unidos. Todo esto le permitió comunicar al NOAA que ya es "muy probable" que 2026 sea uno de los cinco años más cálidos registrados, y El Niño podría agravar aún más ese escenario.

Cuándo podría ser "Súper El Niño"

Según la actualización más reciente del Centro de Predicción Climática de la NOAA, se espera que El Niño supere el umbral de activación durante el próximo mes, con un fortalecimiento progresivo a lo largo del verano y el otoño del hemisferio norte. Las probabilidades de que alcance el nivel de "Súper El Niño" entre noviembre de este año y enero del próximo año se ubican actualmente en aproximadamente una sobre tres, el doble de lo que indicaba el informe del mes anterior.

El factor determinante para que el fenómeno escale a la categoría extrema será la sincronización entre los cambios oceánicos y atmosféricos durante el verano boreal, por lo que si los vientos cerca del ecuador se debilitan al mismo tiempo que las temperaturas del océano continúan subiendo, las condiciones para un evento excepcional estarán dadas. "Todavía existe una incertidumbre sustancial respecto de la intensidad máxima de El Niño", aclaró el Centro de Predicción Climática, aunque reconoció que el escenario de máxima intensidad gana terreno semana a semana.

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